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Comer en París

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Comer en París. Contenido

París es reconocida como una de las capitales mundiales de la gastronomía. Por eso, un viaje a París no está completo sin visitar alguno de sus restaurantes, bistros o brasseries. A todo esto hay que añadir los cafés, algunos de ellos convertidos en lugares de «culto», como «Le deux Magots» , «Cafe de Flore«, el «Cafe de deux Molins» o el «Cafe de la Paix«. A lo que hay que añadir que para comer en París nos falta el picnic, una práctica que se atribuyen franceses y británicos.

 

Bistros, brasseries y restaurantes

Como hemos contado, para comer en París tenemos: bistros, brasseries y restaurantes y os vamos intentar explicar las particularidades de cada uno.

Bistros

Bistro significa rápido en ruso, y viene de cuando los cosacos ocuparon Montmartre en 1814 y pedían a los franceses una comida rápida. Fueron en su origen tabernas dedicadas a la venta de vino pero evolucionaron hacia lo que es un restaurante pequeño, que ofrece  un menu breve, con platos caseros y, pasar a ser redefinidos en la actualidad, como restaurantes pequeños donde se ofrecen experiencias gastronómicas de calidad, tanto en comida como en bebida.

Comer en París en Bistro Romain en los Campos Eliseos
Bistro en Paris

Brasserie

Las brasseries son restaurantes rápidos que sirven comidas a lo largo del día. Tienen, a diferencia de los bistros, un menu impreso y profesionales al servicio. Muy relacionadas con la cerveza, ya que la misma palabra brasserie significa cervecería. Las más conocidas destacan por su decoración y ambiente.

Comer en París en la Brasserie Lipp
Brasserie Lipp

Restaurantes

Su expansión empieza con la Revolución francesa, al quedar los cocineros de la nobleza sin trabajo deciden montar su propio negocio. Es cierto que hay restaurantes con anterioridad, casos como La Tour d’Argent o Le Procope, pero la expansión la marca la Revolución Francesa. Aqui si ya se maneja el concepto de reserva, hay cartas de vinos amplias, y los platos son más elaborados aunque los precios son más altos para comer en París. Suelen contar con  un menu, especialmente a la hora de la comida, a precio. 

Comer en París en el Restaurante Le Train Bleu
Restaurante Le Train Bleu

Comer en París, de un picnic a un restaurante

Si se va a  uno de los grandes restaurantes de París, con estrellas Michelín, como el Alain Ducasse au Plaza Athénée o al Epicure, el restaurante del Hotel Bristol, seguro que aciertas, aunque, es seguro, que no todos los bolsillos nos lo podemos permitir. Así que os vamos a proponer una serie de opciones para comer en París que resulten un poco más baratas. Os vamos a contar nuestras experiencias a la hora de comer en París, empezando por un picnic y terminando en alguno de los restaurantes de los que os comentamos nuestra experiencia.

De picnic en París

Ya en 1863 Manet con su «Desayuno en la hierba» publicitó el picnic o, el pique nique, que dirían los franceses. 

En París es un placer poder practicar el picnic ya que cuenta con una serie de fabulosos parques en donde poder hacerlo.

Entre estos cabe destacar los de las Tullerías y el de los Jardines de Luxemburgo. El único inconveniente puede ser el tiempo, sino hay un ambiente estupendo, desde ejecutivos a turistas. 

Comer en París Desayuno en la hierba, Manet
Desayuno en la hierba

Aunque la baguette y los quesos forman parte de un picnic en París, es bueno recordar la cantidad de platos elaborados listos para llevar (à emporter) del que disponen muchos supermercados y pequeñas tiendas de París, de los que forman parte ensaladas, tortillas, frituras, embutidos, etc. Uno de los más conocidos son los supermercados Monoprix, que hay por  todo París. Por dejar unos precios orientativos una baguette suele andar sobre 1,5 €, una tortilla de 500 gr, unos 4 €, 100 gr de jamon, 6,5 €, …un pack de 2 aguas minerales sobre 2,3 €.

Comer en París Picnic París
Picnic París

Restaurantes en París

Os vamos a contar nuestra experiencia, subjetiva (ni somos expertos ni lo pretendemos), de dónde comer en París, en restaurantes, brasseries, bistrós. Es una selección que esperemos os aporte información que os pueda interesar y ayudar a resolver alguna duda.

LE COQ AU VIN LE PROCOPE

Le Procope

El café-restaurante más antiguo de París. Fundado por un siciliano, Francesco Procopio, en 1686. Está situado en el 6º distrito de París, en la 13 rue de l'Ancienne Comédie, Ha sido un lugar histórico de reunión de personalidades de la época de la Ilustración, desde Voltaire, Rosseau, Diderot, incluso Benjamin Franklin. Alli dejo un joven Napoleón un sombrero como fianza de un pago, sombrero que se exhibe actualmente en la entrada del restaurante. La decoración es muy cálida y acogedora, que genera una atmósfera de la Ilustración en sus diferentes salones.
Ha sido un lugar que hemos elegido para comer en París en varias ocasiones y nunca nos defraudó. Tiene dos menús, una para la comida, el Procope (desde 21,90 €) que sirve casi todos los días, excepto festivos y domingos; otro para la cena y los domingos al mediodía, el Philosophe (desde 31,50 €). De la carta, para nosotros, destacamos tres platos: el gallo al vino ("le coq au vin"), precio de 27 € ; las carrilleras de ternera ("joue de boeuf") con puré de patatas, por un precio 26 € y el bacalao ("cabillaud rôti") con un precio de 25 €. De los postres recordamos el tiramisú (11,50 €) y, sobre todo, el café gourmand (11,50 €), un café servido con una variedad de cuatro postres. Un buen e inolvidable lugar para comer en París.

Comer en París en Le Bouillon chartier

Le Bouillon Chartier

El primer Bouillon Chartier abrió sus puertas a finales del siglo XIX (1.896), en la zona de los Grandes Boulevares (van desde la Opera Garnier a la Plaza de la República) para dar comida a los obreros. Tiene una decoración que merece la pena resaltar, ya que seguro te va a llamar la atención. Está situado en el 7 rue de Faubourg, en Montmartre. Hay que procurar llegar temprano, más si se trata de la hora de la cena o los fines de semana, ya que no admite reservas. Se suelen formar colas pero van bastante rápido. Es un restaurante con una gran animación y te van a sentar en cualquier hueco libre del que dispongan, por lo que tienes que ir preparado para compartir mesa. Es un lugar de comida aceptable y a buen precio. Una curiosidad, la factura va directamente escrita en el mantel de papel. Te dejamos una serie de precios de los últimos platos que tomamos allí: un pollo asado con patatas, 9 €; un bistec con patatas fritas, 11 € y unos spaguettis a la boloñesa por 8,70 €, de postre un babá au rhum (que es un dulce de una masa más ligera que el bizcocho remojada en almibar y aromatizada con ron) por 4,6 € y un mousse de chocolate, 3,10 €,. Comida sin pretensiones pero a un precio económico, en un marco histórico, con una decoración y unos locales que llaman la atención, casi nos gusta más el de Montparnasse, que abrió sus puertas en 1.903 en el 59 boulevard de Montparnasse en el 6 distrito de París; en el año 1906, se llevaron a cabo importantes obras para dar origen a una suntuosa decoración Art Nouveau .
Dos cosas de estos locales: uno , que depende del jefe de sala que esté así se moverá la cola, que suele haber, especialmente, en horarios de cena y que ,a veces, es larga y, segunda cuestión, el de Montmartre, el más antiguo, nos ha parecido mucho más bullicioso que el segundo, que quizás nos guste más para comer más tranquilos. La decoración del local de Montparnasse, en estilo Art Noveau, nos ha gustado más así como la atención del servicio, los precios y comida son similares de un lado a otro, como bien podéis imaginar.

Fotos del Bouillon Chartier  de  la  7 rue de Faubourg, en Montmartre. Está abierto al público desde 1896.

Fotos del Bouillon Chartier situado en el 59 Boulevard du Montparnasse

Le Coup Chou

Le Coupe Chou

En este restaurante terminamos un día por casualidad y descubrimos un lugar muy curioso, difícil de catalogar. Está ubicado en 11 rue de Lanneau, en el barrio latino, pero el lugar es un poco recóndito, no es fácil de dar con él. Además, tiene una decoración un poco especial, vintage que diría alguno, hay como una recreación de la atmósfera de las antiguos restaurantes de París. El diseño interior es también muy particular, pasillos estrechos y escaleras que unen distintas partes. La distribución por habitaciones y rincones muy pequeños. Dicho esto la comida no estuvo mal, unas carrilleras de ternera al estilo bourguignon, 23 € y un estofado de babilla de ternera (quasi de veau) por 26 €, la cerveza de 33 cl, tostada, 8€ y una coca cola 5,50 €. Es un lugar que tendrá sus fanáticos y detractores, ya que no es un restaurante al uso, por decoración y arquitectura.

le Relais de l'Entrecôte

Le Relais de L'Entrecôte

Tienen varios restaurantes en París, nosotros fuimos al de Saint Germain de Prés, en 20 rue de San Benoit, muy cerca de los cafés de Flore y "Les deux Magots". Le ocurre lo mismo que al Bouillon Chartier, no aceptan reservas, por lo que hay que ir temprano, o sino toca hacer cola. Está atendido por mujeres, vestidas con un vestido negro y delantal blanco. Hay un plato único, que es su famoso entrecöte, con la salsa que le ha dado fama, y las patatas fritas; de entrada te ponen un ensalada con nueces. Todo esto por un precio de 26,50 €, que no incluye la bebida (salvo que pidas la "carafe d'eau" que es gratis en todos los restaurantes de París) decir que el vino no es especialmente caro para lo que es Paris, una botella te sale sobre los 20 €, y luego en el postre, donde ahí si puedes elegir, nosotros tomamos unos profiteroles con chocolate, por 7 € y un pastel de chocolate con helado de vainilla (sévigné) por 7 €. Agua y cerveza a 5 €. Es un sitio a donde tienes que tener claro a lo que vas, y eso se reduce a probar su conocido filete con su famosa salsa, así tiene detractores y admiradores.

Comer en París en el Restaurante Le Train Bleu

Le Train Bleu

Cuando fuimos en dirección al restaurante, la primera sorpresa es su ubicación, ya contábamos con la estación de tren, pero nos llamó la atención su ubicación, en la primera planta de la Gare de Lyon. Fue construido para la Exposición Universal e inaugurado en el año 1900. Está construido en un estilo neobarroco y las salas son preciosas, la verdad te quedas mirando un buen rato. Es un restaurante caro pero resulta interesante probarlo. Tienen tres tipos de menu: el Train Bleu, por 110 € sin incluir la bebida; el del viajero, compuesto de un plato y postre, sin bebida, por 49 € y un menú para niños, por 25 €. A destacar, aparte de la decoración del lugar la atención de los camareros. Nosotros elegimos platos de la carta, pedimos un pot-au-feu (carne de buey preparada en un caldo de hortalizas), por 37 € y un cordero lechal (gigot d'agneau) por 40 €; la comida estuvo bien pero lo mejor fueron los postres, el Baba bouchon au rhum (dulce de masa más ligera que el bizcocho aromatizado con ron) excelente y el café gourmand, que llevaba, entre otros, una pieza pequeña del baba au rhum, el precio de 18 € cada uno. Para beber, cervezas, de 9 € (33 cl) y 11,50 € (50 cl). Hemos vuelto y está vez hemos tomado vino (11 € cada copa) y agua (10 €/botella litro), y de plato principal solomillo de ternera normanda flambeado ( Cœur de faux filet de bœuf Normand flambé sous vos yeux) a 43 € cada plato y de postre el Baba bouchom au rhum (18 €) y mezcla de chocolates (16 €), además de un menú para el niño, bien completo, por 25 €; el servicio bien. Es un sitio para ver al menos una vez y comer en París en un restaurante clásico. Luego es cuestión de bolsillos.

La Marine

Un restaurante situado muy cerca del Canal de St. Martin y próximo a la Plaza de la República, en 55Bis Quai de Valmy, 75010 Paris, con un muy buen servicio, la atención rápida y una muy buena comida, los precios fueron normales (el menú del dia (entrante, plato y postre por 19,50 €, un tartare saumon por 10 € y un menú infantil por 10 €, la cerveza a 4,50 €). Además, tiene una decoración muy acogedora, lo que unido al buen servicio, lo convierte en un sitio muy agradable. Un sitio para recomendar si uno se encuentra por esa zona.

The American Dream

The American Dream

Un lugar muy curioso, tanto por su llamativa decoración exterior como por su interior, muy identificado con la comida américana. Sabiendo que tipo de comida te vas a encontrar, a pesar de estar en París, fue un lugar que nos pareció una buena referencia para salir del paso. Es un local de comida rápida, pero está bien elaborada, nos recordamos de sus ensaladas, y eso que eramos reticentes a entrar. Mereció la pena descubrirlo. Tiene además muy buenos precios para lo que es comer en París. Esta situado en el 21 de la rue Daunou, cerca de Opera.

Hippopotamus restaurante

Hippopotamus Steakhouse

Son una cadena de restaurantes especializados en carne, que en todo París tienen varios locales. En este si se puede reservar o llegar allí y esperar, cuando fuimos no fue mucho el tiempo. Fuimos a mediodía para comer en el que está situado en el 68 del Boulevard de Montparnasse, muy cerca de la Torre de Montparnasse. Nos gustó la atención del personal, sobre todo con el niño, al que le trajeron pinturas y cuadernos para pintar, mientras estábamos allí. Los precios están bastante bien para lo que es París, nosotros tomamos una ensalada Cesar por 14,90 €, un entrecôte por 22,90 €, a lo que hay que sumar las patatas fritas por 3 € y unas costillas marinadas (ribs) por 17,90 €. De beber tomamos una cerveza de 0,5 litros (6,80 €) y una Grimbergen (5,90 €). Los precios del vino rondan los 20 €/botella. Para el niño pedimos un menú infantil de 7,90 €. Comentar que tienen diferentes menús: el menú rápido, que va de 9 a 11 €, compuesto de un plato y una bebida; el de plato y postre, sin bebida, por 14,90 €; y el completo que cuesta 19,90 €. Un sitio donde comer en París y para recomendar .

Comer en París en el Restaurante Hippopotamus
Restaurante Hippopotamus en Montparnasse
AU PIED DU COCHON

Au Pied de Cochon

Otro ejemplo de típica brasserie, abierta las 24 horas del días los 365 días del año, desde el año 1.947. Está muy bien situada, cerca de la estación de Châtelet-Les Halles, del Louvre y de la zona de Opera no está lejos. Habíamos oído hablar de este restaurante y, la verdad, nos llevamos una pequeña decepción, los platos son pequeños y la relación calidad precio no nos pareció muy ajustada. Además, el servicio es muy variable, depende de quien te toque en suerte te atiende bien o no. Tiene fama su sopa de cebolla, (9,50 €) y las manitas de cerdo, (22, 50 €) están rebozadas, crujientes pero con poca chicha, por lo que no nos convencieron,. Los postres si estaban ricos, tanto el mascarpone (11,50 €) de chocolate como el bizcocho al ron, 12,50 €(rhum babá) estaban buenos. Resumiendo, es un sitio, que no recomendariamos salvo por el horario, la disponibilidad horaria se agradece.

AU PIED DE COCHON
Le cristal bar brasserie

Le Cristal

Este es un ejemplo de típica brasserie, abierta de 7 de la mañana a 2 de la mañana. Está situada junto al Arco de Triunfo, en el 6 de la Avenue de la Grand Armée. El servicio es muy atento, y te atienden con rapidez. Aquí tienen la famosa "formule", sin bebida incluida, por 22,50 €, (un plato principal, a elegir entre tres, y postre, a elegir entre dos). El precio del croque monsieur es de 10 €, una tortilla con jamon, queso y patatas fritas, 11,80 €, una cerveza (Kronenbourg de 50 cl) 8, 70 € y una cola 4,90 €, el café gourmand (acompañado de pequeños postres) 8,90 €. Una brasserie muy atractiva por su localización, el buen servicio y la comida normal. Un lugar para comer en París como otros tantos, pero que tiene una buena ubicación y servicio.

Cafes en Paris

Numerosos cafés pueblan París donde algunos se han transformado en lugares de «culto». La expresión faire la terrasse, tan parisina, de ver y ser visto, de ver pasar la vida desde una terraza, ha hecho de los cafés un centro de la vida social. Además a lo largo de la historia, la clientela famosa, ha transformado algunos locales  en lugares de casi obligada visita, ya sea por su historia o por su publicidad cinematográfica:

Les Deux Magots

Les deux Magots
Les deux Magots

Se encuentra en el barrio de Saint-Germain-des-Prés. Fue inaugurado a finales del siglo XIX. Tiene una terraza con una preciosa vista sobre la Abadía de Saint-Germain.

Fue lugar de encuentro de muchos personajes famosos, entre los que destacan Hemingway, Picasso (donde conoció a Dora Maar), Sabato y los existencialistas, Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre. Tiene una gran rivalidad con el Café de Flore, tanto que llegó a la política, así el Deux Magots fue de izquierdas y el Cafe de Flore de derechas. Esta rivalidad hasta se ve en los toldos, con los colores a la inversa. Tiene un buen servicio, y es un lugar ideal para tomar un café (6 €) o una cerveza (de 8,50 € a 15 €), los precios no son baratos pero creemos que es un lugar que merece la pena. 

Café de Flore

Cafe de Flore
Cafe de Flore

Es también de finales del siglo XIX, como su rival, el Deux Magots y, al igual que este, se encuentra en el barrio de Saint Germain. Tuvo como clientes, al principio, gentes de derechas, pero luego los personajes que pasaron por allí eran de ideologías bien distintas, como los dadaístas y surrealistas, al igual que figuras como Picasso, Dalí, Albert Camus o Hemingway. En los años 60 los autores de la nouvelle vague y gente del cine se hacen asiduos del Flore. Al igual que Jim Morrison.

Actualmente es un sitio para ir tomar un café (5 €), un chocolate (8 €), un vino o una cerveza (9,80 €), porque aunque funciona también como brasserie la relación calidad/precio no es muy ajustada. Disfrutar de su terraza, al igual que la de Les Deux Magots es todo un placer y casi una recomendación.

Café des 2 Moulins

Cafe des deux Moulins
Cafe des deux Moulins

Está situado en Montmartre, en el 15 de la rue Lepic. Se ha convertido en un lugar turístico gracias al éxito de la película Amelie (2001), en honor a eso tienen un poster enmarcado en el interior y otros objetos relacionados con la película. Y para nosotros ahí acaba la historia,  mal servicio, precios caros para un bar descuidado (5 € el café). Menos mal que solo paramos a tomar algo camino de Montmartre, porque realmente solo sirve para evocar  la película, la realidad es dura y triste. Pero la gallina la explotan al máximo, sin invertir nada, ni en servicio.

Café de la Paix

Situado en el cruce entre el Boulevard des Capucines y la Plaza de la Opera, fue inaugurado en tiempos de Napoleón III, en 1862. Su decoración es estilo segundo imperio y fue declarado monumento histórico en 1975 por el gobierno francés. Dada su ubicación es un lugar que desde sus inicios ha sido frecuentado por reyes, estadistas y famosos. 

Con todos estos antecedentes es fácil presuponer que no es un sitio barato, en el que un café expreso se te va a los 6 euros y uno con leche o un cappuccino a los 9 €; una cerveza está entre los 9 y los 16 €, según la cantidad.  Es un sitio que para algunos será un sitio de visita obligada y para otros no despertará el mismo interés, aunque por el ambiente y la decoración pensamos que merece la pena una visita. Creemos que es más caro para tomar algo que para comer, ya que un plato de carne está sobre los 45 euros y un sencillo croque monsieur sobre 20 € y para comer en París, aunque no es de los caros, no es nada barato.

CAFE DE LA PAIX

Dos restaurantes históricos

Si la gastronomía francesa es un referente a nivel mundial es gracias a los grandes nombres, tanto de chefs (Antonin Carême, Auguste EscoffierFrançois Pierre de la Varenne, Paul Bocuse, Joël Robuchon, Alain Ducasse, etc) como de restaurantes, que a lo largo del tiempo han creado una historia e incluso una leyenda alrededor de ellos. Particularmente hay dos restaurantes que nos han llamado la atención por su historia, que son: La Tour d’Argent y el Maxim’s, que simbolizaron  durante años la más refinada gastronomía y el lujo. Caros pero, sin duda, dos lugares donde, los que puedan, comer en París.

La Tour d'Argent

Situado en el 15 del Quai de la Tournelle, se califican como el restaurante más antiguo de París, aunque no hay papeles que lo acrediten, ya que data de 1582. Tiene unas vistas preciosas sobre el Sena y la catedral de Notre Dame. Con el paso de los años se han dejado las tres estrellas Michelin. Aunque tienen el record de llevar las tres estrellas, más de 50 años. Actualmente conservan una lo que no quita para que sea un lugar lleno de glamour. Ha servido de inspiración para la película de animación «Ratatouille». El plato de la casa es el pato prensado, del que llevan un registro con matrícula de cada uno. Según cuentan llevan más de un millón de patos elaborados. Otra de sus hitos es su bodega, con unas 400.000 referencias y valorada en varios millones de euros. Como diría el padre del actual propietario «no hay nada más serio que el placer».

Maxim's

Se encuentra en el 3 de la rue Royale, entre la Madelaine y la plaza de la Concordia. Abrió sus puertas a finales del siglo XIX, tuvo éxito. Fue comprado y reformado en 1900 para la Exposición Universal, en estilo art noveau. Con el paso de los años fue seleccionanando su clientela y fue el restaurante de los jerifaltes nazis durante la ocupación. Con posterioridad, desde los años 50 a los 70 del siglo pasado se convirtió en el restaurante más celebre y caro del  mundo. Pierde su status de tres estrellas Michelin en 1977. Desde 1979 está inscrito en el inventario de los monumentos históricos de Francia. En 1981 fue adquirido por el conocido modisto Pierre Cardin, con el que inicia una fase de expansión internacional. Así se van abriendo varios Maxims en varias ciudades como, por ejemplo, en Nueva York. 

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4 comentarios en «Comer en París»

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