Guía de Comillas
11 lugares que ver en Comillas (guía + dónde comer + mapa)
En esta entrada sobre 11 lugares que ver en Comillas os queremos contar nuestra experiencia después de varias visitas a una de las villas más elegantes y sorprendentes del norte de España.
Comillas, situada en la costa occidental de Cantabria, es mucho más que un bonito pueblo marinero. Su espectacular patrimonio modernista, sus playas, su historia y el ambiente señorial que todavía conserva hacen que sea uno de los destinos imprescindibles del norte peninsular.
Además, la villa cuenta con un conjunto arquitectónico único en España, donde destacan obras de grandes arquitectos y artistas como Antoni Gaudí, Joan Martorell o Lluís Domènech i Montaner.
Lo que más nos sorprendió de Comillas fue cómo una pequeña villa marinera consiguió transformarse, a finales del siglo XIX, en uno de los grandes destinos aristocráticos y culturales de España.
Gran parte de esa transformación se debe a la figura de Antonio López y López, primer Marqués de Comillas, cuya influencia marcó profundamente la historia, la arquitectura y el desarrollo económico de la localidad.
Al final de esta entrada os dejaremos un mapa con todos los lugares que ver en Comillas, además de recomendaciones sobre dónde comer y algunos consejos prácticos para organizar vuestra visita.
Historia de Comillas y el Marqués de Comillas
Para entender por qué Comillas es hoy uno de los pueblos más bellos y monumentales del norte de España es imprescindible conocer la figura de Antonio López y López, primer Marqués de Comillas.
Nacido en Comillas en el año 1817, su infancia estuvo marcada por las dificultades económicas. Huérfano de padre desde niño y procedente de una familia humilde, emigró siendo muy joven a Cuba, donde comenzó a construir el enorme imperio económico que posteriormente le convertiría en una de las personas más poderosas de la España del siglo XIX.
En Cuba desarrolló importantes negocios relacionados con el comercio marítimo (incluído el de esclavos), el transporte y las finanzas. Más tarde fundaría grandes empresas como la Compañía Transatlántica Española, la Compañía General de Tabacos de Filipinas o el Banco Hispano Colonial.
Gracias a su fortuna y a su enorme influencia política y económica, recibió el título de Marqués de Comillas y decidió impulsar profundamente el desarrollo de su villa natal.
Gran parte de los monumentos más importantes de Comillas están directamente relacionados con el legado del Marqués y de su familia.
Gracias a su impulso se levantaron edificios tan emblemáticos como el Palacio de Sobrellano, la Universidad Pontificia o el célebre Capricho de Gaudí, además de atraer a arquitectos y artistas vinculados al modernismo catalán.
Su relación con Barcelona y con la burguesía catalana fue muy estrecha. De hecho, uno de sus grandes apoyos culturales fue el poeta Jacint Verdaguer, figura clave de la Renaixença catalana.
Gracias a todo ello, Comillas pasó de ser una pequeña villa pesquera a convertirse en uno de los grandes centros de veraneo aristocrático del norte de España a finales del siglo XIX.
Para conocer más sobre esta fascinante figura histórica os dejamos un enlace a una biografía del Marqués de Comillas.
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Una de las mejores formas de empezar la visita a Comillas es hacerlo con un free tour, especialmente si queréis conocer mejor la historia de una de las villas más bonitas y sorprendentes de Cantabria.
Nos parece una actividad muy recomendable para situarse en la villa antes de visitar lugares tan conocidos como El Capricho de Gaudí, el Palacio de Sobrellano o la Universidad Pontificia.
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Comillas, cómo llegar
La forma más cómoda de llegar a Comillas es en coche, especialmente si queréis recorrer con tranquilidad toda la costa occidental de Cantabria y lugares cercanos como San Vicente de la Barquera, Santillana del Mar o los espectaculares acantilados de la zona.
Nosotros siempre hemos visitado Comillas en coche, ya que está muy bien comunicada por carretera gracias a la autovía A-8, tomando después el desvío por la CA-131.
Distancias aproximadas hasta Comillas:
• Desde Santander: unos 50 kilómetros (aproximadamente 45 minutos).
• Desde Oviedo: unos 145 kilómetros (alrededor de 1 hora y 45 minutos).
• Desde Bilbao: unos 145 kilómetros (aproximadamente 1 hora y 45 minutos).
• Desde Madrid: unos 430 kilómetros (entre 4 horas y media y 5 horas, dependiendo del tráfico).
• Desde Barcelona: alrededor de 730 kilómetros, ciudad muy vinculada históricamente al Marqués de Comillas y al modernismo catalán presente en la villa.
Si no viajáis en coche, también existen conexiones en autobús desde Santander y otras ciudades cántabras, aunque para recorrer cómodamente los alrededores y los principales lugares turísticos de la zona creemos que el coche sigue siendo la mejor opción.
Nuestras visitas a Comillas siempre han sido entre los meses de abril y octubre, especialmente en junio y septiembre, meses en los que hay menos turistas que en pleno verano y el tiempo sigue siendo ideal para disfrutar de la villa y de la costa cántabra.
Qué ver en Comillas: los 11 imprescindibles
1. Palacio de Sobrellano
Fue una de nuestras primeras visitas en Comillas y, sinceramente, creemos que es uno de los lugares imprescindibles que ver en la villa, no solo por su espectacular arquitectura sino también por todo lo que representa dentro del legado del Marqués de Comillas.
El Palacio de Sobrellano comenzó a construirse en 1881 y las obras finalizaron en 1888. Fue proyectado en un elegante estilo neogótico con influencias modernistas y se convirtió en una de las grandes residencias aristocráticas de finales del siglo XIX en España.
El arquitecto responsable del proyecto fue el catalán Joan Martorell, aunque en la obra participaron también destacados artistas vinculados al modernismo catalán, entre ellos Antoni Gaudí, encargado de parte del mobiliario, el pintor Eduard Llorens o el escultor Joan Roig.
La estrecha relación del Marqués de Comillas con Barcelona y con la burguesía catalana explica la enorme influencia modernista que todavía hoy conserva la villa de Comillas.
El palacio fue concebido como residencia de verano del Marqués y como lugar de alojamiento para la familia real durante sus estancias en Comillas.
De hecho, el edificio está ligado a una curiosidad histórica: fue el primero, o uno de los primeros, edificios de España preparados para disponer de luz eléctrica, con motivo de la visita del rey Alfonso XII. Aunque finalmente las obras no estuvieron listas a tiempo y el monarca acabó alojándose en la cercana Casa Ocejo.
La visita al Palacio de Sobrellano es guiada y merece muchísimo la pena, ya que permite descubrir algunas de las estancias más espectaculares de esta residencia señorial.
Entre los espacios más destacados se encuentran la biblioteca, el comedor, la sala del billar o el salón dedicado al II Marqués.
En el interior llaman especialmente la atención los materiales nobles utilizados en la decoración, como los suelos de roble y ébano, las puertas de nogal, las grandes chimeneas y, sobre todo, la espectacular escalera de alabastro, iluminada por vidrieras de colores.
Uno de los espacios más impresionantes es el salón del trono, decorado con un espectacular artesonado con pan de oro y pinturas murales relacionadas con la historia del marquesado y de la familia López.
Desde el exterior, el Palacio de Sobrellano, junto a la cercana capilla-panteón y los jardines, forman uno de los conjuntos arquitectónicos más espectaculares de toda Cantabria.
En cuanto a la visita, actualmente las entradas rondan los 5 € - 7 € para adultos, dependiendo del tipo de visita y temporada. Además, los horarios cambian según la época del año, por lo que os recomendamos consultar la información actualizada antes de vuestra visita.
Os dejamos el enlace a la web oficial del Palacio de Sobrellano para consultar horarios, visitas guiadas y precios actualizados en 2026.
2. Capilla-Panteón de Sobrellano
Otro de los lugares que más nos impresionó en nuestra visita a Comillas fue la espectacular Capilla-Panteón de Sobrellano, concebida como una pequeña catedral neogótica que además cumplía una doble función: templo religioso y panteón familiar de los Marqueses de Comillas.
La construcción comenzó en 1878 y finalizó en 1881, coincidiendo precisamente con la visita oficial de Alfonso XII y la reina María Cristina a Comillas.
Al igual que el cercano Palacio de Sobrellano, el proyecto fue dirigido por el arquitecto catalán Joan Martorell, uno de los grandes representantes del neogótico catalán.
La Capilla-Panteón de Sobrellano forma, junto al Palacio y la Universidad Pontificia, uno de los conjuntos monumentales más impresionantes de toda Cantabria.
El exterior ya llama muchísimo la atención por su elegante estética neogótica, pero es en el interior donde realmente sorprende la riqueza decorativa del conjunto.
En la girola se encuentran los panteones familiares del Marqués, con destacadas esculturas como la "Plegaria", la "Resignación" o el impresionante Cristo yacente.
El interior destaca también por el espectacular altar, las coloridas vidrieras y los numerosos detalles decorativos modernistas.
Y sí, nuevamente aparece el nombre de Antoni Gaudí, ya que algunos elementos del mobiliario, como los bancos y reclinatorios, fueron diseñados por el genial arquitecto catalán.
Una de las cosas que más nos gustó fue la atmósfera del interior, mucho más solemne y monumental de lo que imaginábamos antes de entrar.
🎟️ Entradas y visitas guiadas a la Capilla-Panteón de Sobrellano
La visita se realiza exclusivamente mediante visita guiada y tiene una duración aproximada de 35 minutos.
Además, el aforo es muy reducido, con grupos limitados normalmente a unas 15 personas por pase, lo que hace que la experiencia resulte bastante cómoda.
💰 Precios orientativos en 2026
• Entrada general: alrededor de 7 €.
• Entrada reducida: aproximadamente 5 € para niños, estudiantes, mayores de 65 años, desempleados, familias numerosas y personas con discapacidad.
• Entrada gratuita para menores de 4 años y determinados colectivos acreditados.
🕒 Horarios y acceso
Los horarios cambian según la temporada, por lo que os recomendamos comprobar siempre la información oficial antes de la visita.
La taquilla suele abrir unos minutos antes de cada pase y también es posible adquirir entradas para el mismo día si quedan plazas disponibles.
⚠️ Consejo importante
Si vais a visitar Comillas en verano, fines de semana o puentes, os recomendamos reservar las entradas con antelación, ya que las visitas guiadas suelen completarse rápidamente.
Para consultar horarios, disponibilidad y precios actualizados en 2026 os dejamos el enlace a la web oficial de la Capilla-Panteón de Sobrellano.
3. El Capricho de Gaudí
Uno de los grandes iconos de Comillas y, probablemente, el edificio más famoso de la villa es El Capricho de Gaudí, una de las escasas obras que Antoni Gaudí proyectó fuera de Cataluña.
Su nombre original era Villa Quijano, aunque hoy prácticamente todo el mundo la conoce simplemente como El Capricho.
La casa fue construida entre 1883 y 1885 por encargo de Máximo Díaz de Quijano, abogado y cuñado del primer Marqués de Comillas.
Aunque el proyecto fue diseñado por Gaudí, la dirección de obra corrió a cargo del arquitecto Cristóbal Cascante, ya que Gaudí nunca llegó a visitar Comillas.
Junto con la Casa Botines de León y el Palacio Episcopal de Astorga, El Capricho forma parte del reducido grupo de obras que Gaudí realizó fuera de Cataluña.
Lo que más llama la atención del edificio es su original mezcla de estilos, donde se combinan influencias orientales, mudéjares y nazaríes, todo ello acompañado de la imaginación característica de Gaudí.
Además, la vivienda gira alrededor de dos grandes pasiones de su propietario: la música y la botánica.
Por eso en la fachada podéis ver girasoles de cerámica, hojas y motivos vegetales, además de detalles musicales como pentagramas y notas musicales.
Otra de las grandes curiosidades del edificio es que Gaudí diseñó la casa pensando en el aprovechamiento de la luz solar, orientando las distintas estancias según el momento del día en el que se utilizaban.
De hecho, actualmente se podría considerar una vivienda adelantada a su tiempo en términos de eficiencia climática.
También resulta muy curioso el sistema de calefacción diseñado por Gaudí, conocido como “la gloria”, una especie de suelo radiante inspirado en sistemas romanos y alimentado por el calor generado desde el invernadero situado en la planta baja.
Y ahora viene la parte más triste de la historia: Máximo Díaz de Quijano apenas pudo disfrutar de la casa, ya que falleció tan solo unos días después de instalarse en ella.
Tras su muerte, la propiedad pasó por distintas manos y usos. Durante décadas estuvo bastante abandonada hasta que fue adquirida en 1977 por el empresario Antonio Díaz.
Posteriormente sus hijos la rehabilitaron y durante un tiempo funcionó incluso como restaurante de lujo.
Ya en 2009, el edificio fue transformado en la actual casa-museo, permitiendo visitar una de las obras más originales del modernismo español.
🎟️ Entradas y horarios de El Capricho de Gaudí
El Capricho abre prácticamente todo el año, salvo algunos días concretos como el 24, 25 y 31 de diciembre, además del 1 y 6 de enero.
Los horarios cambian según la temporada:
• Invierno: aproximadamente de 10:00 a 17:30.
• Primavera y otoño: de 10:00 a 20:00.
• Julio y agosto: normalmente de 10:00 a 21:00.
La entrada general con visita guiada rondaba en 2026 los 10 € para adultos.
También existen tarifas reducidas y entradas familiares.
Las visitas guiadas suelen durar aproximadamente 1 hora y, en nuestra opinión, merecen muchísimo la pena para entender todos los detalles simbólicos y arquitectónicos del edificio.
💡 Consejo: en verano y fines de semana os recomendamos reservar con antelación, ya que es uno de los monumentos más visitados de Cantabria.
Para consultar horarios, tipos de visitas y precios actualizados en 2026 os dejamos el enlace a la web oficial de El Capricho de Gaudí.
4. Seminario Mayor y antiguo edificio de la Universidad Pontificia de Comillas
Uno de los lugares que más ganas teníamos de visitar en Comillas era el impresionante edificio del antiguo Seminario Mayor y Universidad Pontificia, una construcción monumental que domina la villa desde lo alto de la colina de La Cardosa.
Y la verdad es que no nos defraudó en absoluto. Todo lo contrario.
Además de su espectacular arquitectura, desde aquí se disfrutan unas vistas impresionantes de Comillas, del mar Cantábrico y de buena parte de la costa occidental de Cantabria.
La Universidad Pontificia de Comillas es uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes de Cantabria y uno de los grandes símbolos del legado del Marqués de Comillas.
La idea inicial del primer Marqués de Comillas, Antonio López y López, era fundar un colegio para niños sin recursos de la zona.
Sin embargo, los jesuitas le convencieron para crear un gran seminario destinado a formar misioneros para evangelizar América.
Así comenzó uno de los proyectos más ambiciosos de la época en el norte de España.
El Marqués falleció en 1883, pero su hijo, Claudio López Bru, segundo Marqués de Comillas, continuó impulsando y ampliando el proyecto.
El edificio comenzó a levantarse precisamente en 1883.
El proyecto original fue diseñado por el arquitecto catalán Joan Martorell, aunque las obras fueron dirigidas inicialmente por Cristóbal Cascante y posteriormente por Lluís Domènech i Montaner, una de las grandes figuras del modernismo catalán.
El conjunto se organizó alrededor de una gran iglesia central y varios patios laterales donde se distribuían las aulas, dependencias y zonas comunes.
Eso sí, durante la visita nos explicaron algo muy curioso: el edificio fue concebido con soluciones arquitectónicas pensadas para otros climas y, con el paso de los años, ha necesitado importantes reformas estructurales para garantizar su conservación.
En 1890, el papa León XIII otorgó oficialmente el título de Universidad Pontificia al seminario de Comillas, convirtiéndolo en uno de los centros religiosos y académicos más importantes de España.
La visita merece muchísimo la pena y os recomendamos hacerla guiada, ya que permite entender mejor la historia y los numerosos detalles artísticos del edificio.
Entre los espacios que más nos impresionaron destacaríamos:
• La espectacular Puerta de las Virtudes, realizada en bronce mediante la técnica de la “cera perdida”.
• El impresionante Paraninfo, decorado con enormes tapices y una rica ornamentación.
• La iglesia neogótica-mudéjar, una auténtica maravilla.
• La monumental Escalera de Honor.
• Y el elegante claustro, uno de los rincones más bellos del conjunto.
Actualmente parte del complejo sigue teniendo usos universitarios y culturales, mientras otras zonas continúan en proceso de rehabilitación.
🚗 Aparcamiento y acceso
Se puede subir perfectamente en coche hasta la parte alta del complejo.
En nuestra última visita, en abril de 2026, el aparcamiento costaba aproximadamente 2 €.
También existe la opción de subir caminando desde el centro histórico de Comillas, aunque la subida tiene bastante pendiente.
💡 Consejo: si podéis, intentad visitar el edificio en un día despejado y al atardecer. Las vistas sobre Comillas y la costa cántabra son espectaculares.
5. Casa del Duque de Almodóvar del Río
Uno de los edificios más sorprendentes y misteriosos que ver en Comillas es la conocida como Casa del Duque de Almodóvar del Río, aunque popularmente muchos la llaman simplemente “El Duque”.
La primera vez que la vimos nos dio la sensación de estar delante del escenario de una película de suspense.
Y la verdad es que no resulta extraño, ya que su aspecto, unido a la proximidad del cementerio de Comillas, le aporta un aire misterioso y muy cinematográfico.
La Casa del Duque es uno de esos edificios que no dejan indiferente a nadie en un paseo por Comillas.
La vivienda se encuentra situada en el Prado de San José y fue construida a finales del siglo XIX.
Su arquitectura mezcla influencias de las mansiones inglesas con elementos propios de los chalets suizos, dentro de un estilo claramente historicista.
El resultado es un edificio elegante, oscuro y tremendamente llamativo, muy diferente a otras construcciones de la villa.
Precisamente por esa estética tan singular, la casa ha sido utilizada en varias ocasiones como escenario cinematográfico.
Entre otras producciones aparece en la película “La Herencia Valdemar”, donde su aspecto encaja perfectamente con la atmósfera de misterio de la historia.
También ha servido de inspiración literaria y aparece vinculada a novelas ambientadas en Cantabria, como “Puerto Escondido” de María Oruña.
💡 Consejo: uno de los mejores momentos para verla es al atardecer, cuando la luz cae sobre la fachada y el entorno del cementerio crea una atmósfera todavía más especial.
Durante muchos años la casa únicamente podía contemplarse desde el exterior, pero actualmente se pueden realizar visitas guiadas a determinadas zonas del edificio.
Nosotros todavía no hemos hecho la visita interior, pero es una de las cosas que tenemos pendientes para una futura escapada a Comillas.
Para consultar horarios, disponibilidad y precios actualizados en 2026 os dejamos el enlace a la web de reservas de la Casa del Duque de Almodóvar del Río.
6. Cementerio de Comillas
Otro de los lugares más sorprendentes y con más personalidad que ver en Comillas es su espectacular cementerio, uno de los más conocidos y fotografiados del norte de España.
Y sí, aquí volvemos a encontrarnos nuevamente con la huella de los grandes arquitectos catalanes vinculados al entorno del Marqués de Comillas.
En este caso fue Lluís Domènech i Montaner el encargado de integrar la antigua ermita gótica con la ampliación del cementerio a finales del siglo XIX.
El Cementerio de Comillas combina arquitectura, historia, simbolismo y unas vistas espectaculares sobre el mar Cantábrico.
Sin duda, el gran protagonista del conjunto es la impresionante escultura del “Ángel Exterminador”, obra del escultor catalán Josep Llimona.
La figura se encuentra situada sobre los restos de la antigua iglesia gótica y transmite una mezcla de belleza, melancolía y misterio difícil de explicar con palabras.
Nos llamó muchísimo la atención la postura del ángel, casi como si estuviese suspendido sobre las ruinas mirando eternamente hacia el mar.
La escultura simboliza, según muchos expertos, el contraste entre lo eterno y lo efímero, entre la vida y el paso del tiempo.
Todo el conjunto tiene una atmósfera muy especial y, sinceramente, nos recordó bastante a algunos cementerios históricos de Hispanoamérica.
Además del famoso ángel, también destaca la entrada principal del cementerio, con su gran arco de medio punto y la integración de los restos medievales de la antigua iglesia.
💡 Consejo: si podéis, visitad el cementerio al final de la tarde. La luz sobre el mar y sobre la escultura del Ángel Exterminador crea una imagen espectacular.
Pero más allá de la arquitectura y la escultura, lo que más nos sorprendió fue la curiosa historia de este lugar.
Originalmente aquí se encontraba la antigua iglesia parroquial de Comillas, levantada en el siglo XVI.
Según cuenta la tradición popular, la iglesia terminó siendo abandonada tras un conflicto ocurrido durante una misa dominical.
Al parecer, una mujer se sentó en uno de los bancos reservados para la familia del Duque del Infantado, señor feudal de estas tierras.
El incidente provocó tal enfado entre los vecinos que juraron no volver a entrar en aquella iglesia y decidieron construir un nuevo templo para la villa, una obra que tardó más de 25 años en completarse.
Con el paso del tiempo, la antigua iglesia acabó transformándose en cementerio.
Posteriormente, debido a la falta de espacio, fue necesaria una ampliación, momento en el que intervino Domènech i Montaner, dando lugar al conjunto monumental que podemos contemplar actualmente.
Hoy en día, el Cementerio de Comillas es uno de los rincones más visitados y fotografiados de la villa y, en nuestra opinión, una parada imprescindible en cualquier visita a Comillas.
7. Estatua del Marqués de Comillas
Otro de los lugares más simbólicos que ver en Comillas es el monumento dedicado a Antonio López y López, primer Marqués de Comillas, gran impulsor de la transformación de la villa a finales del siglo XIX.
El monumento fue diseñado por el arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner, autor también de otras importantes obras relacionadas con Comillas.
Lo primero que llama la atención es la original composición del conjunto.
La estatua del Marqués se eleva sobre una gran columna asentada en un pedestal con forma de proa de barco, una clara referencia a una de las grandes empresas del Marqués: la Compañía Trasatlántica Española.
La estatua del Marqués de Comillas simboliza perfectamente la estrecha relación entre Comillas, el mar y el imperio empresarial construido por Antonio López y López.
Originalmente el monumento estaba acompañado por dos esculturas femeninas de bronce que representaban alegorías de Las Antillas y Filipinas, dos territorios muy vinculados a los negocios del Marqués.
Sin embargo, estas esculturas desaparecieron durante la Guerra Civil Española, ya que fueron fundidas y utilizadas como munición.
Además del interés histórico y artístico del monumento, otro motivo para acercarse hasta aquí son las fantásticas vistas panorámicas de Comillas.
Desde esta zona se puede contemplar buena parte de la villa, el mar Cantábrico y algunos de los edificios más emblemáticos del legado modernista de Comillas.
💡 Consejo: es uno de los mejores lugares para hacer fotos panorámicas de Comillas, especialmente al atardecer.
Este monumento nos recordó bastante a otras esculturas levantadas en honor a la familia López Bru, como las dedicadas a Claudio López Bru, segundo Marqués de Comillas, en ciudades como Mieres o Cádiz.
También inevitablemente pensamos en la antigua estatua del propio Marqués de Comillas que existió en Barcelona, retirada en el año 2018 en medio de una gran polémica relacionada con el pasado colonial y empresarial de Antonio López y López.
Más allá de debates históricos, lo cierto es que resulta imposible entender la historia y la transformación de Comillas sin la figura del Marqués y el enorme legado arquitectónico y cultural que dejó en la villa.
8. Antiguo Ayuntamiento de Comillas
En pleno corazón del casco histórico de Comillas, presidiendo la Plaza de la Constitución, se encuentra el elegante Antiguo Ayuntamiento, uno de los edificios con más encanto de la villa.
Además, creemos que es uno de los mejores lugares para comenzar un paseo por Comillas, ya que desde aquí podéis recorrer cómodamente buena parte de los principales monumentos y calles históricas.
La Plaza de la Constitución y el Antiguo Ayuntamiento forman uno de los rincones más bonitos y tradicionales de Comillas.
El edificio fue levantado hacia el año 1775, sobre los restos de una antigua ermita de San Juan y de un hospital de peregrinos.
Construido en el tradicional estilo montañés cántabro, destaca por su sólida fachada de piedra de sillería y por su elegante soportal formado por arcos de medio punto.
En la parte superior sobresale el clásico balcón corrido, acompañado de varios escudos heráldicos que recuerdan la importancia histórica de la villa.
Y es que Comillas llegó a ser conocida como la “villa de los arzobispos”, ya que entre los siglos XVI y XIX nacieron aquí cinco importantes prelados.
El edificio conserva todavía buena parte de su carácter histórico y en su interior se pueden encontrar distintos elementos decorativos relacionados con la historia de la villa.
Entre ellos destacan varios retratos de Antonio López y López y de su hijo Claudio López Bru, el primer y segundo Marqués de Comillas, figuras fundamentales para entender el desarrollo económico y arquitectónico de la localidad.
💡 Consejo: aprovechad la visita para recorrer tranquilamente las calles que rodean la plaza, llenas de casas tradicionales y pequeños rincones con muchísimo encanto.
Rodeado de viviendas tradicionales y soportales, el conjunto forma una de las imágenes más auténticas y pintorescas de Comillas.
Además, muy cerca encontraréis cafeterías, restaurantes y algunas de las calles más animadas de la villa, perfectas para hacer una pausa durante la visita.
9. Casa Ocejo
Otro de los lugares con más historia que ver en Comillas es la elegante Casa Ocejo, uno de los edificios más vinculados a los inicios del auge turístico y aristocrático de la villa.
Este gran caserón de estilo indiano fue adquirido por Antonio López y López, el primer Marqués de Comillas, para que sirviese como residencia de su madre y también como vivienda familiar durante sus estancias estivales en Comillas.
Hay que recordar que el Marqués residía habitualmente en Barcelona, ciudad donde desarrolló gran parte de su imperio empresarial.
💡 La Casa Ocejo tuvo un papel clave en la historia de Comillas, ya que aquí se alojó la familia real española antes incluso de construirse el Palacio de Sobrellano.
En el año 1881, Alfonso XII y la reina María Cristina fueron invitados por el Marqués a pasar una temporada en Comillas y se hospedaron precisamente en esta casa.
Por aquel entonces las obras del Palacio de Sobrellano todavía no habían comenzado, por lo que Casa Ocejo se convirtió en la residencia real durante aquella histórica visita.
Con motivo de la llegada de la monarquía, el edificio fue reformado y ampliado por varios arquitectos catalanes vinculados al entorno del Marqués.
Entre ellos destacó la participación de Antoni Gaudí, que diseñó una de las partes más curiosas y originales del conjunto: el famoso quiosco-fumador situado en los jardines de la casa.
Esta pequeña construcción modernista fue concebida como un espacio reservado para las mujeres de la realeza y la aristocracia, que acudían allí para fumar y conversar alejadas de las miradas indiscretas, ya que en aquella época no estaba bien visto que una mujer fumase en público.
El quiosco-fumador de Gaudí es una de las primeras muestras del modernismo catalán en Comillas y uno de los rincones más curiosos relacionados con el arquitecto.
Aunque el edificio sigue siendo uno de los grandes símbolos históricos de la villa, actualmente (2026) la casa y el quiosco no se pueden visitar por dentro.
Aun así, merece mucho la pena acercarse hasta la zona para contemplar el exterior del edificio y descubrir otro de los escenarios ligados al esplendor aristocrático de Comillas a finales del siglo XIX.
10. Fuente de los Tres Caños
En pleno centro histórico de Comillas se encuentra otro de esos pequeños rincones cargados de historia que muchas veces pasan desapercibidos: la Fuente de los Tres Caños.
Esta elegante fuente monumental fue levantada en el año 1889 como homenaje a Joaquín del Piélago, el empresario que logró llevar el agua corriente a Comillas, un enorme avance para la villa en aquella época.
💡 La llegada del agua corriente y de la electricidad convirtió a Comillas en una de las villas más modernas de España a finales del siglo XIX.
Y, como ocurre con muchos otros edificios y monumentos de Comillas, detrás de esta historia vuelve a aparecer la figura del Marqués de Comillas.
Joaquín del Piélago no solo fue socio empresarial de Antonio López y López, sino que además llegó a casarse con Luisa López Bru, hija del Marqués.
Sin embargo, el matrimonio duró apenas unos meses debido al fallecimiento prematuro de Luisa, un episodio que marcó profundamente a la familia.
La fuente fue diseñada por el arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner, uno de los grandes nombres del modernismo catalán y autor de varias de las obras más importantes de Comillas.
Su diseño se organiza en tres cuerpos, de donde parten los característicos caños de agua, rematados por un elegante fuste coronado con un punto de luz.
Ese remate no es casual, ya que simboliza otro de los hitos históricos de la villa: Comillas fue uno de los primeros pueblos de España en contar con alumbrado eléctrico, adelantándose incluso a muchas grandes ciudades del país.
Aunque pueda parecer un monumento menor frente a lugares tan espectaculares como el Palacio de Sobrellano o El Capricho de Gaudí, la Fuente de los Tres Caños resume perfectamente la transformación de Comillas en una villa moderna y elegante a finales del siglo XIX.
11. Playa de Comillas
Y terminamos esta ruta por los 11 lugares que ver en Comillas acercándonos hasta uno de los rincones más agradables de la villa: la Playa de Comillas.
Esta playa urbana tiene una longitud cercana al kilómetro y se encuentra situada a escasos minutos caminando del casco histórico, por lo que resulta muy fácil combinar una jornada cultural con un paseo junto al mar.
Además, el recorrido hasta la playa es una auténtica maravilla, ya que podréis disfrutar de algunos de los miradores más bonitos de Comillas.
💡 Uno de nuestros lugares favoritos para contemplar la playa es el Mirador de Santa Lucía, situado junto a la ermita del mismo nombre.
Desde este punto se obtienen unas preciosas vistas panorámicas de la Playa de Comillas, del puerto y de buena parte de la costa occidental cántabra.
Otro de los mejores lugares para contemplar la playa es la zona de la Estatua del Marqués de Comillas, desde donde se disfruta de una de las panorámicas más clásicas y fotografiadas de la villa.
La playa cuenta con todos los servicios habituales durante la temporada alta (verano 2026): vigilancia, duchas, accesos adaptados, escuelas de surf y varios establecimientos de hostelería en los alrededores.
Además, dispone de un agradable paseo marítimo, perfecto para caminar junto al mar disfrutando del ambiente de Comillas.
Siguiendo ese paseo llegaréis hasta el puerto de Comillas, situado en uno de los extremos de la playa.
Se trata de un pequeño puerto pesquero con una larga tradición marinera y ballenera, protegido por un dique y todavía muy ligado a la identidad histórica de la villa.
Sin duda, un lugar perfecto para terminar una visita a Comillas, disfrutando del mar Cantábrico, de las vistas y de uno de los ambientes más agradables de toda la costa occidental de Cantabria.
Dónde comer en Comillas
Después de varias visitas a Comillas, uno de los restaurantes que más nos ha gustado y que os recomendamos probar es El Carel, situado en pleno casco histórico, en el número 2 de la Calle Infantas, muy cerca de la Fuente de los Tres Caños.
Se trata de un local pequeño y acogedor, con una cocina muy cuidada y una carta moderna basada en buenos productos.
🍴 Uno de los platos que más nos gustó fue la costilla ibérica, muy tierna y con muchísimo sabor.
En nuestra última visita pedimos dos platos de costilla ibérica, una ensalada con burrata, pesto y frutos secos y unas croquetas caseras de jamón para el niño.
La comida nos gustó y el servicio fue rápido y atento.
Con bebidas, la cuenta fue de aproximadamente 68 € (julio de 2025), un precio que nos pareció bastante razonable para la calidad de la comida y la ubicación del restaurante.
El horario habitual de cocina al mediodía suele comenzar sobre la 1 de la tarde y finalizar alrededor de las 4 de la tarde.
Os recomendamos reservar con antelación, especialmente durante fines de semana y temporada alta, ya que es un restaurante bastante conocido y suele llenarse con facilidad.
Mapa de los 11 lugares que ver en Comillas
11 lugares que ver en Comillas
Preguntas sobre Comillas (FAQs)
⏳ ¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Comillas?
Para visitar los principales lugares que ver en Comillas os recomendamos dedicarle, como mínimo, un día completo.
En una jornada podéis recorrer tranquilamente el casco histórico, visitar el Palacio de Sobrellano, la Capilla-Panteón, El Capricho de Gaudí, el puerto y disfrutar de la playa y de alguno de sus miradores.
Ahora bien, si además queréis entrar con calma en los monumentos, comer tranquilamente y acercaros a lugares cercanos de la costa occidental de Cantabria, lo ideal sería pasar un fin de semana completo.
💡 Nosotros hemos visitado Comillas varias veces y siempre descubrimos algún rincón nuevo.
📍 ¿Qué ver en Comillas en un día?
Si solo disponéis de un día en Comillas, os recomendamos comenzar la visita por el Palacio de Sobrellano y la Capilla-Panteón, continuar hacia El Capricho de Gaudí y después recorrer tranquilamente el casco histórico.
Por la tarde podéis acercaros al cementerio de Comillas, contemplar las vistas desde la Estatua del Marqués y terminar el día paseando por la Playa de Comillas y el puerto.
Para completar la información os dejamos una infografía con todos los lugares imprescindibles para organizar vuestra ruta de una manera rápida y sencilla.
🏰 ¿Cuál es el monumento más importante de Comillas?
Aunque el monumento más visitado suele ser El Capricho de Gaudí, si nos preguntáis a nosotros elegiríamos sin ninguna duda el Palacio de Sobrellano.
Y no solo por su espectacular arquitectura neogótica o por sus impresionantes interiores, sino porque creemos que es el lugar perfecto para comprender la historia de Comillas, el esplendor de finales del siglo XIX y el enorme legado que dejó el Marqués de Comillas.
Además, su ubicación, junto a la Capilla-Panteón y rodeado de jardines, convierte esta zona en uno de los rincones más elegantes y monumentales del norte de España.
✨ Si solo pudiéramos recomendar una visita imprescindible en Comillas, probablemente sería el Palacio de Sobrellano.
11 lugares que ver en Comillas
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