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Que ver en Turín en 3 o 4 días

15 lugares que ver en Turín

En esta entrada, 15 lugares que ver en Turín, os mostramos una ciudad elegante, histórica y sorprendente, con el río Po a sus pies y los Alpes como telón de fondo.

Turín, capital de la región del Piamonte, fue una de las ciudades que más nos sorprendió de nuestro viaje por Italia. Quizá no tenga la fama turística de Roma, Florencia, Venecia o Milán, pero precisamente ahí reside parte de su encanto: es una ciudad monumental, discreta y señorial, que se descubre poco a poco.

Con más de 2.000 años de historia, Turín fue la primera capital de Italia y uno de los grandes centros de poder de la Casa de Saboya. Sus plazas porticadas, sus palacios barrocos, sus cafés históricos y sus amplias avenidas recuerdan la importancia que tuvo esta ciudad en la historia italiana.

Vista de Turín con la Mole Antonelliana y los Alpes al fondo
Turín sorprende por su elegancia, sus plazas monumentales y la silueta de los Alpes como telón de fondo.

Además de su pasado histórico, Turín es una ciudad ligada a la innovación, la industria y la cultura. Aquí nacieron o se desarrollaron empresas tan conocidas como FIAT, Lavazza, Martini & Rossi, Lancia o la RAI. También está considerada una de las cunas del cine italiano y es una ciudad muy vinculada al deporte, especialmente por la presencia de la Juventus y del Torino FC.

A diferencia de su vecina Milán, donde la moda y la exhibición forman parte de su identidad, Turín parece apostar por la discreción. No presume tanto como otras ciudades italianas, pero cuando empezamos a recorrerla descubrimos que atractivos no le faltan: iglesias, palacios, museos, miradores, cafés históricos y una arquitectura barroca que nos encantó.

También es una ciudad envuelta en cierto misterio. Su relación con la Sábana Santa, su fama como capital de la magia y sus numerosos símbolos ocultos hacen que Turín tenga una personalidad muy especial. Por eso, esta entrada se complementa con otra dedicada a los 7 secretos de Turín, donde os hablaremos de algunos de sus rincones más curiosos.

Mapa de los lugares que ver en Turín

Al final de esta entrada os dejamos un mapa con los 15 lugares que ver en Turín, junto con los 7 secretos de esta bella, elegante y mágica ciudad italiana.

Como siempre, esperamos que esta guía os resulte práctica y útil para preparar vuestra visita y descubrir una ciudad que, a nosotros, nos sorprendió mucho más de lo que esperábamos.

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15 lugares que ver en Turin Piazza San Carlo
Piazza San Carlo al anochecer

1. Mole Antonelliana

La Mole Antonelliana es el gran símbolo de Turín. Se divisa desde buena parte de la ciudad y su silueta inconfundible aparece en todo tipo de recuerdos, postales y fotografías del Piamonte.

Entre los 15 lugares que ver en Turín, la Mole Antonelliana ocupa un lugar absolutamente imprescindible. Este monumento domina el perfil de la ciudad y resume muy bien la personalidad de Turín: elegante, histórica, original y un punto sorprendente.

La Mole fue concebida inicialmente como una sinagoga, pero con el paso del tiempo terminó convirtiéndose en uno de los edificios más representativos de Italia. Hoy alberga el Museo Nacional del Cine y uno de los miradores más espectaculares de la ciudad.

15 lugares que ver en Turín Mole Antonelliana, símbolo de Turín
La Mole Antonelliana es el monumento más reconocible de Turín y domina el perfil de la ciudad desde casi cualquier punto.

Su construcción comenzó en 1862, cuando la comunidad judía encargó el proyecto al arquitecto Alessandro Antonelli. En un principio se pensó en un edificio de unos 47 metros de altura, pero Antonelli fue elevando sus ambiciones hasta proyectar una construcción muchísimo más alta.

Las modificaciones constantes y el aumento de costes provocaron el desacuerdo con la comunidad judía, hasta el punto de que las obras quedaron paralizadas durante años. Finalmente, el Ayuntamiento de Turín adquirió el edificio mediante un acuerdo con la comunidad judía y la obra fue concluida por Costanzo Antonelli, hijo del arquitecto.

La Mole alcanzó los 167,5 metros de altura y durante mucho tiempo fue el edificio más alto de Turín. Su estructura resulta todavía más impresionante si pensamos en la época en la que fue levantada, cuando la arquitectura buscaba nuevos límites técnicos y simbólicos.

Detalle del ascensor subiendo a la cúpula de la Mole Antonelliana en Turín
El ascensor subiendo a la cúpula de la Mole Antonelliana

Durante la Segunda Guerra Mundial, su silueta sirvió como referencia visual para la aviación aliada en sus operaciones sobre Turín, lo que contribuyó a que no fuera destruida. Sin embargo, la Mole sí sufrió daños por causas naturales: en 1953 un fuerte temporal derribó parte de su aguja, que posteriormente fue reconstruida.

Desde 1961 se puede subir en ascensor panorámico hasta el mirador situado a unos 85 metros de altura. La subida dura menos de un minuto y se realiza en un ascensor acristalado que atraviesa el interior de la cúpula, una experiencia muy recomendable.

Vistas de Turín desde el mirador de la Mole Antonelliana
Desde el mirador de la Mole Antonelliana se obtienen unas vistas de 360 grados de Turín y, en días despejados, de los Alpes.

Las vistas desde el mirador son una de las mejores experiencias que podéis vivir en Turín. Desde allí se aprecia el trazado de la ciudad, sus largas avenidas, sus plazas, el río Po y, si el tiempo acompaña, la espectacular barrera de los Alpes al fondo.

En el año 2000 se inauguró en su interior el Museo Nacional del Cine, uno de los museos más originales de Italia. Fue renovado en 2006 con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín y hoy es una visita muy recomendable, especialmente si viajáis con niños.

El museo reúne una amplia colección de objetos relacionados con el séptimo arte: cámaras, carteles, fotografías, decorados, piezas de escenografía, películas, efectos especiales y objetos vinculados a grandes figuras del cine. A nosotros nos llamó especialmente la atención la escenografía del Dios Moloch, utilizada en la película Cabiria, estrenada en 1914.

Qué os recomendamos hacer en la Mole Antonelliana:

Subir al mirador: es una de las mejores panorámicas de Turín y permite ver la ciudad desde una perspectiva única.

Visitar el Museo Nacional del Cine: una propuesta muy visual, entretenida y diferente, perfecta también para familias.

Reservar con antelación: especialmente si queréis subir en el ascensor panorámico en fines de semana, festivos o temporada alta.

Museo Nacional del Cine dentro de la Mole Antonelliana
El Museo Nacional del Cine ocupa el interior de la Mole Antonelliana y es una de las visitas más originales de Turín.

Información práctica para visitar la Mole Antonelliana

Ubicación: Via Montebello, 20, en pleno centro de Turín.

Horario habitual: lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo de 9:00 a 19:00. Los martes permanece cerrada.

Último acceso: la taquilla cierra una hora antes del cierre. El último viaje del ascensor desde la terraza panorámica se realiza 10 minutos antes del cierre.

Precios 2026: Museo Nacional del Cine: 18 €. Ascensor panorámico: 9 €. Entrada combinada Museo + Ascensor: 23 € (abril 2026, ver enlace más abajo, para consultar precios actualizados). Existen tarifas reducidas para jóvenes y otros colectivos.

Torino+Piemonte Card: con esta tarjeta, la entrada al museo suele estar incluida y el ascensor panorámico tiene tarifa reducida. Conviene comprobar siempre las condiciones actualizadas antes de viajar.

Para consultar horarios, precios y comprar entradas, os dejamos la web oficial del Museo Nacional del Cine.

Por su historia, su singular arquitectura, el museo que alberga y las vistas desde su mirador, la Mole Antonelliana es una visita imprescindible. Para nosotros, es uno de los grandes iconos de la ciudad y uno de los primeros lugares que incluiríamos en cualquier ruta por los 15 lugares que ver en Turín.

2. Museo Egipcio de Turín

El Museo Egipcio de Turín es uno de los grandes imprescindibles de la ciudad y uno de los museos dedicados al Antiguo Egipto más importantes del mundo.

Si Jean-François Champollion, considerado el padre de la egiptología por descifrar los jeroglíficos, llegó a decir que "el camino hacia Menfis y Tebas pasa por Turín", sería por algo. Y ese algo es este extraordinario museo, el más antiguo del mundo dedicado exclusivamente a la cultura egipcia.

El Museo Egipcio se encuentra en el Palacio de la Academia de las Ciencias, un edificio proyectado por el arquitecto Guarino Guarini en el siglo XVII. Sus orígenes se remontan al siglo XVIII, aunque fue en 1824 cuando se consolidó como museo gracias a la compra de una importante colección de antigüedades egipcias por parte del rey Carlos Félix de Saboya.

Tumba de Shemes del Reino medio
El Museo Egipcio de Turín es una visita imprescindible para entender la enorme relación de la ciudad con la egiptología, en la foto tumba de Shemes, un alto funcionario egipcio del Primer Período Intermedio, hace unos 4.000 años (aprox. 2100-2000 a. C.).

Otro momento clave llegó con Ernesto Schiaparelli, director del museo desde 1894, quien impulsó excavaciones arqueológicas en Egipto que enriquecieron de forma decisiva la colección. Gracias a ello, hoy el museo conserva miles de piezas que permiten recorrer la historia del Antiguo Egipto desde sus orígenes hasta la época grecorromana.

Aunque durante mucho tiempo se dijo que era el segundo museo egipcio más importante del mundo, después del Museo de El Cairo, estos rankings siempre son discutibles, más aún tras la apertura del Gran Museo Egipcio de Guiza. En cualquier caso, lo que sí podemos decir es que el de Turín es un museo absolutamente espectacular.

Galería de los Reyes del Museo Egipcio de Turín
La Galería de los Reyes es una de las salas más espectaculares del Museo Egipcio de Turín.

Qué ver en el Museo Egipcio de Turín:

Templo de Ellesiya: donado a Italia por Egipto como agradecimiento por su ayuda en el salvamento de los templos de Nubia, del mismo modo que España recibió el Templo de Debod.

Galería de los Reyes: una de las zonas más impresionantes del museo, con grandes esculturas expuestas en un ambiente monumental.

Galería de los Sarcófagos: uno de los espacios que más nos gustó, por la belleza y el estado de conservación de las piezas.

Valle de las Reinas: un recorrido fascinante por el mundo funerario egipcio.

Plantas superiores: dedicadas a piezas predinásticas, objetos de la vida cotidiana, momias, papiros y exposiciones temporales.

La visita es muy completa y puede llevaros varias horas. Si os gusta la historia antigua, os recomendamos reservar al menos 2 o 3 horas, porque la colección es enorme y merece la pena recorrerla con calma.

Para nosotros, uno de los grandes aciertos del museo es que combina piezas monumentales con objetos cotidianos, lo que permite entender no solo la grandeza de los faraones, sino también la vida diaria, la religión, la escritura, la muerte y las creencias del Antiguo Egipto.

Información práctica para visitar el Museo Egipcio de Turín

Ubicación: Via Accademia delle Scienze, 6, en pleno centro histórico de Turín.

Horario 2026: lunes de 9:00 a 14:00; de martes a domingo de 9:00 a 18:30. La última entrada suele ser una hora antes del cierre.

Precio abril 2026: entrada general 18 €. Entrada reducida 15 € (para ver precios actualizados os dejamos un enlace más abajo). Existen tarifas especiales para jóvenes, niños, familias y otros colectivos.

Torino+Piemonte Card: la entrada al Museo Egipcio suele estar incluida con esta tarjeta, aunque es necesario reservar fecha y franja horaria online.

Consejo: comprad o reservad la entrada con antelación, especialmente en temporada alta, fines de semana y festivos.

Para consultar precios, horarios y reservas actualizadas, os dejamos la web oficial del Museo Egipcio de Turín.

Por su historia, por la importancia de sus colecciones y por la calidad de su recorrido expositivo, el Museo Egipcio de Turín es una visita imprescindible. Sin duda, uno de los grandes protagonistas de esta lista de los 15 lugares que ver en Turín.

15 lugares que ver en Turín Museo Egipcio

3. Piazza Castello

La Piazza Castello es el corazón histórico, político y monumental de Turín. Una plaza imprescindible para entender la importancia que tuvo la ciudad como capital del poder saboyano y primera capital de la Italia unificada.

Fue uno de los primeros lugares que vimos de Turín. Desde nuestro hotel, situado junto a la estación de trenes de Porta Nuova, caminamos por la elegante Via Roma hasta llegar a la Piazza Castello, en un recorrido de algo más de un kilómetro que se puede hacer tranquilamente en unos 15 o 20 minutos.

Nuestra meta inicial era el Palacio Real, pero enseguida comprendimos que la plaza en sí misma merecía una visita pausada. Alrededor de ella se concentran algunos de los edificios más importantes de Turín, como el propio Palacio Real, el Palacio Madama, la Iglesia de San Lorenzo, el Teatro Regio y varios palacios históricos.

15 lugares que ver en Turín Piazza Castello de Turín con el Palacio Madama
Piazza Castello es el gran centro monumental de Turín y uno de los mejores puntos para comenzar la visita a la ciudad.

Los orígenes de la plaza se remontan al siglo XVI y desde entonces ha sido testigo de algunos de los momentos más importantes de la historia turinesa. Fue un lugar clave durante el Ducado de Saboya, después durante el Reino de Cerdeña y, más tarde, cuando Turín se convirtió en la primera capital de la Italia unificada.

15 lugares que ver en Turín Iglesia de San Lorenzo en la Piazza Castello de Turín
Cúpula de la Iglesia de San Lorenzo, situada junto al Palacio Real

El nombre de la plaza está estrechamente relacionado con el Palacio Madama, un edificio fascinante que resume como pocos la evolución histórica de la ciudad. Su origen se encuentra en una antigua puerta romana, más tarde transformada en fortaleza medieval y finalmente convertida en residencia señorial.

Qué ver en la Piazza Castello:

Palacio Real: antigua residencia de la Casa de Saboya y uno de los grandes símbolos del poder de Turín.

Palacio Madama: un edificio único, con restos romanos, estructura medieval y una elegante fachada barroca.

Iglesia de San Lorenzo: una joya barroca vinculada a Guarino Guarini y situada junto al Palacio Real.

Teatro Regio: uno de los teatros de ópera más importantes de Italia.

Torre Littoria: un edificio racionalista de los años 30 que rompe por completo con la armonía barroca de la plaza.

15 lugares que ver en Turín Torre Littoria
La Torre Littoria, también conocida como "El dedo de Mussolini" rompe la uniformidad de Piazza Castello.

Paseando por la Piazza Castello no os pasará desapercibida la Torre Littoria, un edificio de 87 metros levantado en los años treinta del siglo XX, durante el régimen fascista de Mussolini. Su estética contrasta de forma muy evidente con el entorno histórico que la rodea.

Durante mucho tiempo fue un edificio polémico, ya que muchos turineses lo veían como una auténtica “herida” en el centro histórico. Incluso llegó a recibir el apodo de "el dedo de Mussolini", por su altura y por la forma en que parece imponerse sobre los palacios de la antigua Casa de Saboya.

Con el paso de los años, sin embargo, la Torre Littoria ha terminado formando parte del paisaje urbano de Turín y hoy se considera un ejemplo de arquitectura racionalista de la época. Actualmente alberga oficinas y viviendas de lujo.

Consejo para visitar Piazza Castello

Os recomendamos llegar caminando desde Via Roma, como hicimos nosotros, para disfrutar de uno de los paseos más elegantes de Turín. Desde la plaza podéis enlazar fácilmente con el Palacio Real, el Museo Egipcio, la Via Po o la Mole Antonelliana.

Por su historia, sus edificios monumentales y su papel como auténtico centro de la ciudad, la Piazza Castello merece estar entre los 15 lugares que ver en Turín. Es una plaza para recorrer sin prisas, mirar hacia todos los lados y empezar a comprender la grandeza histórica de la capital del Piamonte.

4. Palacio Real de Turín

El Palacio Real de Turín, situado en la Piazza Castello, es uno de los grandes símbolos del poder de la Casa de Saboya y una de las visitas imprescindibles de la ciudad.

Ubicado en pleno centro histórico, el Palacio Real sorprende por el contraste entre su fachada sobria y la riqueza de sus interiores. Tras esa apariencia elegante, pero contenida, se esconden salones, galerías, escaleras monumentales y apartamentos reales que reflejan el lujo de una de las dinastías más importantes de Europa.

15 lugares que ver en Turín Palacio Real de Turín
Fachada del Palacio Real de Turín

El palacio fue durante siglos la residencia principal de los Saboya y forma parte de los Museos Reales de Turín, un gran conjunto monumental que incluye los apartamentos reales, la Armería Real, la Biblioteca Real, la Galería Sabauda, la Capilla de la Sábana Santa, el Museo de Antigüedades y los Jardines Reales.

Durante la visita a los apartamentos reales, os encontraréis con estancias suntuosamente decoradas que permiten imaginar la vida de corte en Turín. Entre los espacios que más nos llamaron la atención destacamos la Galería de Daniel, el Salón del Trono, el Salón del Baile y el elegante Comedor.

Otra de las grandes sorpresas del recorrido es la Armería Real, abierta al público desde 1832 y considerada una de las colecciones de armas y armaduras más importantes de Europa. En sus vitrinas se pueden contemplar piezas realmente singulares, desde armas históricas europeas hasta una armadura japonesa de samurái.

También merece una mención especial la Biblioteca Real, que conserva más de 200.000 volúmenes, manuscritos, grabados y dibujos de enorme valor. Entre sus tesoros más famosos se encuentra el Códice sobre el vuelo de los pájaros de Leonardo da Vinci, una de las joyas más destacadas de la colección.

Qué no perderse en los Museos Reales de Turín:

Apartamentos Reales: salones de gala, estancias privadas y espacios ceremoniales de la Casa de Saboya.

Armería Real: una colección espectacular de armaduras, espadas, armas históricas y piezas procedentes de distintos lugares del mundo.

Biblioteca Real: uno de los fondos bibliográficos más importantes de Italia, con obras vinculadas a Leonardo da Vinci.

Galería Sabauda: una gran pinacoteca con pintura italiana, flamenca y holandesa.

Capilla de la Sábana Santa: una obra maestra barroca situada entre el Palacio Real y la Catedral de Turín.

Armería Real de Turín dentro de los Museos Reales
La Armería Real es una de las salas más espectaculares del recorrido por los Museos Reales de Turín.

Uno de los lugares que más ganas teníamos de visitar era la Capilla de la Sábana Santa, o Cappella della Sacra Sindone, construida en el siglo XVII. Su impresionante cúpula barroca es una de las obras maestras de Guarino Guarini y se encuentra encajada entre el Palacio Real y la Catedral.

15 lugares que ver en Turín Cúpula de la Capilla de la Sabana SAnta
La impresionante cúpula de la Capilla de la Sabana Santa

La Sábana Santa, el controvertido sudario que según la tradición habría envuelto el cuerpo de Cristo, permaneció en esta capilla hasta 1993. Desde entonces se conserva en la Catedral de Turín, en un relicario especial situado al final de la nave izquierda.

Jardines Reales de Turín junto al Palacio Real
Los Jardines Reales son un buen lugar para descansar después de recorrer los salones y museos del Palacio Real.

Al final del recorrido, merece la pena salir a los Jardines Reales, diseñados siguiendo el gusto de los grandes jardines cortesanos europeos. Aunque no tienen la monumentalidad de Versalles, son un espacio agradable para pasear, descansar y desconectar un poco del bullicio del centro histórico.

Información práctica para visitar el Palacio Real de Turín

Ubicación: Piazzetta Reale, 1, junto a la Piazza Castello.

Horario 2026: de jueves a martes, de 9:00 a 19:00. Cerrado los miércoles. La taquilla suele cerrar a las 18:00.

Entrada: el billete general de los Museos Reales permite visitar el conjunto monumental. Como las tarifas pueden cambiar, os recomendamos comprobar el precio actualizado antes de viajar.

Torino+Piemonte Card: normalmente incluye la entrada a los Museos Reales, aunque conviene reservar y revisar las condiciones vigentes.

Tiempo recomendado: dedicad al menos 2 o 3 horas si queréis recorrer con calma los apartamentos, la Armería, la Capilla, la Galería Sabauda y los jardines.

Para consultar horarios, entradas y posibles cambios, os dejamos la web oficial de los Museos Reales de Turín.

Por su importancia histórica, la riqueza de sus interiores y la cantidad de espacios que incluye la visita, el Palacio Real de Turín es uno de los grandes imprescindibles de la ciudad. Sin duda, un lugar que merece estar entre los 15 lugares que ver en Turín.

5. Catedral de Turín

La Catedral de Turín, dedicada a San Juan Bautista, es uno de los templos más importantes de la ciudad y el lugar donde se custodia la famosa Sábana Santa.

Entre los lugares que no pueden faltar en una visita a Turín está la Catedral de San Juan Bautista, situada en la Piazza San Giovanni, junto al lado occidental del Palacio Real. Su ubicación hace que sea muy fácil incluirla en el recorrido por la Piazza Castello y los Museos Reales.

La Catedral de Turín fue construida a finales del siglo XV y es uno de los pocos ejemplos de arquitectura renacentista que se conservan en la ciudad. En el exterior destacan su sobria fachada de mármol blanco, el campanario y la cercanía de la espectacular Capilla de la Sábana Santa, diseñada por Guarino Guarini.

Fachada de la Catedral de Turín en Piazza San Giovanni
La Catedral de Turín destaca por su fachada renacentista de mármol blanco y por su cercanía al Palacio Real.

Durante el siglo XVII, la catedral fue ampliada para acoger la Sábana Santa, traída a Turín por la Casa de Saboya. La Cappella della Sacra Sindone fue construida entre 1666 y 1694 y se convirtió en uno de los grandes espacios barrocos de la ciudad.

La Sábana Santa, también conocida como Santo Sudario, permaneció durante siglos en esta capilla. Tras el incendio de 1997, se conserva en el interior de la catedral, bajo la Tribuna Real, dentro de un relicario protegido. Eso sí, no está expuesta de forma habitual al público.

Qué ver en la Catedral de Turín:

La fachada renacentista: sobria, elegante y muy diferente al barroco dominante en buena parte del centro de Turín.

El interior del Duomo: sencillo y luminoso, con varias capillas laterales y obras religiosas.

El espacio de la Sábana Santa: aunque la reliquia no se ve, sí se puede visitar la zona donde se custodia.

La Capilla de la Sábana Santa: una de las grandes obras barrocas de Guarini, vinculada también al recorrido de los Museos Reales.

Interior de la Catedral de Turín y espacio de la Sábana Santa
En el interior de la Catedral de Turín se custodia la Sábana Santa, aunque no se muestra habitualmente al público.

La exposición pública de la Sábana Santa se conoce como ostensión y solo se realiza en ocasiones excepcionales, cuando lo autorizan el Papa y el Arzobispo de Turín. La última ostensión pública extraordinaria tuvo lugar en 2021 de forma televisada, y la prevista para 2025 fue sustituida por iniciativas multimedia y actos especiales vinculados al Jubileo.

Información práctica para visitar la Catedral de Turín

Ubicación: Piazza San Giovanni, junto al Palacio Real y la Piazza Castello.

Horario habitual: todos los días de 9:00 a 12:30 y de 15:00 a 19:00.

Entrada: la visita a la Catedral de Turín es gratuita.

Importante: durante las misas y celebraciones religiosas no es posible visitar la zona de la Capilla de la Sábana Santa.

Consejo: combinad esta visita con el Palacio Real, la Capilla de la Sábana Santa y la Piazza Castello, ya que todos estos lugares se encuentran prácticamente juntos.

Para consultar información actualizada sobre la Sábana Santa, os dejamos la web oficial de la Santa Sindone.

Por su historia, su vinculación con la Casa de Saboya y, sobre todo, por custodiar una de las reliquias más famosas y controvertidas del cristianismo, la Catedral de Turín merece formar parte de esta lista de los 15 lugares que ver en Turín.

6. Piazza San Carlo

La Piazza San Carlo, conocida como el "Salón de Turín", es una de las plazas más elegantes de Italia y uno de los lugares donde mejor se percibe el carácter aristocrático y refinado de la ciudad.

Situada entre la Via Roma y la Piazza Castello, la Piazza San Carlo fue diseñada en el siglo XVII y debe su nombre a San Carlos Borromeo, arzobispo de Milán y una de las figuras más importantes de la Contrarreforma.

Desde el primer momento os llamará la atención la armonía arquitectónica de la plaza. Sus elegantes soportales, los palacios barrocos y la amplitud del espacio la convierten en uno de los rincones más bellos de Turín. No es casualidad que los turineses la conozcan como el "Salón de Turín", ya que desde hace siglos ha sido uno de los principales lugares de encuentro de la ciudad.

15 lugares que ver en Turín Vista general de la Piazza San Carlo de Turín
Piazza San Carlo es uno de los espacios más elegantes de Turín y un auténtico símbolo del refinamiento de la ciudad.

La plaza ha sido escenario de importantes acontecimientos históricos y políticos. Durante el siglo XIX, algunos de sus cafés se convirtieron en puntos de reunión de intelectuales, artistas, aristócratas y políticos que debatían sobre el futuro de Italia en plena época del Risorgimento.

Precisamente, uno de los grandes atractivos de la plaza son sus cafés históricos. Entre ellos destacan el Caffè San Carlo y el legendario Caffè Torino, lugares cargados de historia y tradición que todavía hoy mantienen parte de su atmósfera original.

Qué ver en la Piazza San Carlo:

Las iglesias gemelas: Santa Cristina y San Carlo Borromeo, que cierran visualmente uno de los extremos de la plaza.

La estatua ecuestre de Emanuele Filiberto: conocida popularmente como "el Caval ëd Brons", representa al duque envainando su espada tras la victoria de San Quintín (1557).

Los soportales barrocos: ideales para pasear protegidos del sol o la lluvia, siguiendo una de las tradiciones urbanísticas más características de Turín.

Los cafés históricos: auténticas instituciones turinesas donde tomar un café o un bicerin rodeados de historia.

Una de las curiosidades más conocidas de la plaza se encuentra frente al Caffè Torino. En el suelo podréis ver un mosaico con la figura de un toro, símbolo de la ciudad.

Según la tradición, el "Toro de la Suerte" trae fortuna a quienes pisan sus genitales. Sin embargo, existe una diferencia importante con otras ciudades italianas como Milán: en Turín, dicen que hay que hacerlo de forma discreta, reflejando el carácter más reservado y elegante de los turineses.

Toro de la suerte y estatua ecuestre en Piazza San Carlo
El Toro de la Suerte y la estatua de Emanuele Filiberto son dos de los símbolos más fotografiados de Piazza San Carlo.

En el centro de la plaza destaca la impresionante estatua ecuestre de Emanuele Filiberto de Saboya, obra del escultor Carlo Marochetti. La escultura representa al duque guardando su espada tras la victoria de San Quintín, acontecimiento que permitió el regreso definitivo de la Casa de Saboya a Turín.

Por último, os recomendamos visitar la plaza tanto de día como al anochecer. Durante el día podréis apreciar mejor la elegancia de sus fachadas y sus soportales; al caer la tarde, la iluminación de los edificios y el ambiente de las terrazas crean una atmósfera muy especial.

Consejos para visitar la Piazza San Carlo

Cómo llegar: se encuentra a pocos minutos a pie de Piazza Castello y de la estación de Porta Nuova, siguiendo la elegante Via Roma.

Qué hacer: tomar algo en alguno de sus cafés históricos, fotografiar las iglesias gemelas y buscar el famoso Toro de la Suerte.

Mejor momento: al atardecer, cuando la iluminación resalta la belleza barroca de la plaza y el ambiente se vuelve especialmente animado.

Tiempo recomendado: entre 30 y 45 minutos, aunque probablemente terminaréis quedándoos más tiempo disfrutando del entorno.

Por su elegancia, su historia y el papel que ha desempeñado durante siglos como punto de encuentro de los turineses, la Piazza San Carlo merece ocupar un lugar destacado entre los 15 lugares que ver en Turín. Un rincón perfecto para detenerse, observar el ir y venir de la ciudad y sentir el auténtico espíritu turinés.

Cafés históricos de Turín

Turín es una ciudad para recorrer con calma, pero también para sentarse en sus cafés históricos, pedir un bicerin, un chocolate, un café o un pequeño dulce, y disfrutar de ese ambiente elegante y discreto tan propio de la capital del Piamonte.

Una de las cosas que más nos gustó de Turín fue descubrir sus cafés históricos. Algunos llevan abiertos desde el siglo XVIII y forman parte de la memoria cultural de la ciudad. No visitamos todos, pero sí algunos de los más famosos y con más encanto.

Para ser considerados históricos, estos locales deben conservar una trayectoria prolongada, una identidad reconocible y una vinculación especial con la vida social, cultural o política de la ciudad. En Turín, muchos de ellos fueron lugar de encuentro de escritores, artistas, políticos, aristócratas y viajeros.

Caffè Al Bicerin

El Caffè Al Bicerin es uno de los cafés más emblemáticos de Turín. Situado en la Piazza della Consolata, abrió sus puertas en 1763 y es famoso por ser el lugar donde nació el bicerin, la bebida más típica de la ciudad.

El bicerin se prepara con café, chocolate y crema de leche. Aunque os den una cucharilla, la tradición dice que no debe removerse, para poder apreciar por separado las distintas capas y sabores.

Caffè Al Bicerin en Turín
El Caffè Al Bicerin, abierto desde 1763, es el lugar más famoso para probar el bicerin original de Turín.

El local conserva un encanto especial: mesas de mármol, madera, espejos y una atmósfera íntima que parece transportaros a otra época. Es pequeño, por lo que puede haber cola, pero la experiencia merece la pena.

Caffè Confetteria Baratti & Milano

Situado en la elegante Galleria Subalpina, el Caffè Confetteria Baratti & Milano abrió sus puertas en 1875 y es uno de los cafés más refinados de Turín.

Su interior combina mármoles, dorados, vitrinas de confitería y una decoración que recuerda a los grandes cafés europeos. Es famoso por su pastelería, su bombonería y su relación con el chocolate turinés.

Caffè Baratti Milano en la Galleria Subalpina de Turín
Baratti & Milano combina historia, elegancia y una de las mejores tradiciones chocolateras de Turín.

Entre sus clásicos destacan los chocolates, los gianduiotti y los cremini, dos especialidades muy ligadas a la tradición dulcera del Piamonte. Es una parada perfecta si estáis recorriendo la zona de Piazza Castello.

Caffè Fiorio

El Caffè Fiorio, situado en la céntrica Via Po, fue fundado en 1780 y pronto se convirtió en uno de los grandes cafés políticos e intelectuales de Turín.

Fue lugar de reunión de artistas, nobles y políticos, entre ellos el conde de Cavour. Su fama era tal que se le conocía como el "Caffè dei Machiavelli", por las conversaciones y maniobras políticas que allí se gestaban.

Caffè Fiorio en Via Po de Turín
El Caffè Fiorio fue uno de los grandes cafés políticos de Turín y conserva un aire clásico muy especial, un bicerin en el Fiorio.

Además de cafetería, también es heladería, y sus helados tienen mucha fama en la ciudad. Es una opción estupenda para hacer una pausa mientras camináis entre Piazza Castello y el río Po.

Caffè Torino

En uno de los laterales de la Piazza San Carlo se encuentra el Caffè Torino, fundado en 1903. Su letrero luminoso, su elegante entrada y su interior de aire clásico lo convierten en uno de los cafés más fotogénicos de la ciudad.

En el interior destacan la barra de madera, los mármoles, las lámparas de araña y una decoración que recuerda a la época dorada de los cafés europeos. Durante el siglo XX fue frecuentado por personalidades del cine, la cultura y la alta sociedad.

Caffè Torino en Piazza San Carlo
El Caffè Torino es uno de los cafés más elegantes de Piazza San Carlo y conserva su famoso letrero histórico.

Antes de entrar o al salir, no olvidéis buscar en el suelo el famoso Toro de la Suerte. La tradición dice que hay que pisar sus genitales para atraer la fortuna, aunque en Turín conviene hacerlo con la discreción propia de la ciudad.

Caffè Mulassano

El Caffè Mulassano se encuentra en el número 15 de Piazza Castello. Sus orígenes se remontan a comienzos del siglo XX y, aunque es pequeño, está considerado una auténtica joya por su decoración interior.

Si por algo es especialmente conocido es por el tramezzino. Una placa en su interior recuerda que en 1926 Angela Demichelis Nebiolo inventó aquí este pequeño sándwich triangular que terminaría extendiéndose por toda Italia. :contentReference[oaicite:1]{index=1}

Caffè Mulassano en Piazza Castello de Turín
El pequeño Caffè Mulassano es famoso por su elegante interior y por ser el lugar donde nació el tramezzino.

Su interior, con madera tallada, espejos, mármol y detalles dorados, crea un ambiente cálido y sofisticado. Es un lugar ideal para tomar un aperitivo o probar uno de sus famosos tramezzini.

Consejo para visitar los cafés históricos de Turín

No hace falta entrar en todos, pero sí os recomendamos elegir al menos dos o tres durante vuestra visita. Para nosotros, una buena combinación sería probar el bicerin en Al Bicerin, tomar algo en Piazza San Carlo y hacer una parada en Mulassano o Baratti & Milano si estáis recorriendo Piazza Castello.

Los cafés históricos de Turín son mucho más que lugares donde tomar algo: forman parte de la identidad de la ciudad. En ellos se mezclan historia, elegancia, chocolate, política, literatura y ese aire señorial que convierte a Turín en una de las ciudades más especiales de Italia.

🍸 ¿SABÍAS QUE...?
El vermouth moderno nació en Turín
📅
1786
Antonio Benedetto Carpano creó el primer vermouth moderno en Turín.
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¿Por qué se llama así?
Proviene del alemán "Wermut", que significa ajenjo.
🍷
Vino + hierbas aromáticas + especias + ajenjo = Vermouth
Aunque Carpano fue la marca pionera, otras casas turinesas como Martini y Cinzano llevaron el vermouth al resto del mundo.
🥂
Hoy en día, el aperitivo con vermouth sigue siendo una de las tradiciones gastronómicas más representativas de Turín.
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"Algunos viajes también se recuerdan por los sabores"
15 lugares que ver en Turín Chocolate
15 lugares que ver en Turín
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Escaparate lleno de bombones y chocolates

Mirador del Monte de los Capuchinos

El Monte dei Cappuccini es uno de los mejores miradores de Turín. Desde aquí se obtiene una panorámica espectacular de la ciudad, con la Mole Antonelliana como gran protagonista y, en los días despejados, los Alpes al fondo.

Desde luego, subir al Mirador del Monte de los Capuchinos es una de nuestras recomendaciones imprescindibles en Turín. No es un lugar complicado de alcanzar y la recompensa al llegar arriba merece mucho la pena.

Desde el mirador podréis contemplar el perfil de la ciudad, el trazado del río Po, las cúpulas y tejados del centro histórico y la silueta inconfundible de la Mole Antonelliana. Si el día está despejado, el fondo de los Alpes convierte la imagen en una de las postales más bonitas de Turín.

Vistas de Turín desde el Monte de los Capuchinos
Desde el Monte de los Capuchinos se obtiene una de las vistas más bonitas de Turín, con la Mole Antonelliana destacando sobre la ciudad.

El mirador está situado en una pequeña colina al otro lado del río Po, muy cerca de la Piazza Vittorio Veneto. Nosotros subimos caminando y el paseo se nos hizo bastante llevadero. Desde la plaza no se tarda demasiado y el camino permite ir descubriendo otra perspectiva de la ciudad.

También podéis llegar en coche, ya que en la parte superior hay zona de aparcamiento, o utilizar el transporte público si no queréis subir andando. Aun así, creemos que la subida a pie tiene bastante encanto, especialmente si la hacéis sin prisa.

Iglesia de Santa María al Monte en el Monte dei Cappuccini de Turín
En la cima del Monte dei Cappuccini se encuentra la Iglesia de Santa María al Monte, junto al Museo Nacional de la Montaña.

Nuestra recomendación es subir al atardecer. La luz dorada sobre la ciudad, el río Po y las montañas crea un ambiente muy especial y convierte este mirador en uno de los mejores lugares de Turín para hacer fotografías.

En la parte alta se encuentra la Iglesia de Santa María al Monte, un templo de estilo barroco levantado por los capuchinos junto a un pequeño monasterio, que es precisamente el que da nombre a la colina.

Muy cerca está también el Museo Nacional de la Montaña. Nosotros no lo visitamos porque nos entretuvimos demasiado disfrutando de las vistas y haciendo fotografías, pero puede ser una opción interesante si os gusta la montaña y queréis completar la visita.

Consejo para visitar el Monte de los Capuchinos

Cómo llegar: podéis subir caminando desde Piazza Vittorio Veneto, en coche o en autobús.

Mejor momento: al atardecer, cuando la luz sobre Turín y los Alpes crea una de las panorámicas más bonitas de la ciudad.

Precio: el acceso al mirador es gratuito.

Tiempo recomendado: entre 45 minutos y 1 hora, aunque seguramente os quedaréis más tiempo si os gusta la fotografía.

Por sus vistas, por la tranquilidad del entorno y por la posibilidad de contemplar Turín desde una perspectiva privilegiada, el Monte de los Capuchinos merece estar entre los 15 lugares que ver en Turín. Para nosotros, es uno de los mejores recuerdos visuales de la ciudad.

Museo Nacional del Automóvil (MAUTO)

El Museo Nacional del Automóvil de Turín (MAUTO) es una visita imprescindible para los amantes del motor. Su extraordinaria colección permite recorrer la historia del automóvil desde sus orígenes hasta nuestros días.

Como os comentamos más adelante, la Torino+Piemonte Card nos resultó muy útil durante nuestra estancia en Turín. Entre otras cosas, la utilizamos para desplazarnos hasta la zona de Lingotto, históricamente vinculada a FIAT, donde se encuentra el Museo Nacional del Automóvil. Además, la entrada al museo suele estar incluida con esta tarjeta turística.

El MAUTO es uno de los museos del automóvil más antiguos del mundo. Fue inaugurado en 1932, en una época en la que el automóvil todavía era una innovación relativamente reciente. Esta temprana apuesta demuestra la enorme importancia que la industria automovilística tuvo en el desarrollo económico y social de Turín y del Piamonte.

Fachada del Museo Nacional del Automóvil de Turín
El MAUTO es uno de los museos del automóvil más importantes de Europa y una visita imprescindible para los apasionados del motor.

Aunque el museo fue fundado en la década de 1930, su sede actual abrió sus puertas en 1960 y fue completamente renovada en 2011 para ofrecer una experiencia mucho más moderna e interactiva.

En la actualidad, el museo alberga una colección excepcional compuesta por más de 200 vehículos originales pertenecientes a unas 80 marcas diferentes de todo el mundo. La exposición permanente se distribuye a lo largo de tres plantas que permiten descubrir la evolución del automóvil desde diferentes perspectivas.

Qué ver en el MAUTO:

El automóvil y el siglo XX: un recorrido por la evolución técnica y estética del coche a lo largo del siglo pasado.

El automóvil y el hombre: una reflexión sobre cómo el automóvil transformó la sociedad, la economía y la forma de viajar.

Exposiciones temporales: dedicadas al diseño, la innovación y la movilidad del futuro.

Vehículos históricos: desde modelos pioneros hasta grandes iconos del automovilismo internacional.

Sin embargo, hay una sala que llamó especialmente nuestra atención y que hará las delicias de los aficionados al deporte del motor: la sala de competición. En ella es posible contemplar la evolución de los coches de carreras, desde las primeras competiciones hasta los sofisticados monoplazas modernos.

15 lugares que ver en Turín Sala de competición del Museo Nacional del Automóvil de Turín
La sala dedicada a la competición permite descubrir la evolución de los coches de carreras y de la Fórmula 1.

Incluso si no sois especialmente aficionados a los automóviles, el recorrido resulta muy entretenido gracias a la cuidada museografía, los recursos audiovisuales y la manera en que se explica la influencia del automóvil en la vida cotidiana y en la historia contemporánea.

Información práctica para visitar el MAUTO en 2026

Ubicación: Corso Unità d'Italia, 40. Muy cerca de la antigua fábrica de FIAT en Lingotto.

Horario 2026: lunes de 10:00 a 14:00; de martes a domingo de 10:00 a 19:00.

Precio orientativo: entrada general 18 €. Existen tarifas reducidas y entradas familiares.

Torino+Piemonte Card: la entrada suele estar incluida con esta tarjeta turística, por lo que merece la pena valorar su compra si vais a visitar varios museos de la ciudad.

Tiempo recomendado: entre 2 y 3 horas para recorrer la colección con tranquilidad.

Cómo llegar: se puede acceder fácilmente en autobús, metro (parada Lingotto) o utilizando el autobús turístico de Turín.

Por la calidad de sus exposiciones, por el estrecho vínculo de Turín con la industria automovilística y por la importancia histórica de muchas de las piezas que alberga, el Museo Nacional del Automóvil merece estar entre los 15 lugares que ver en Turín. Una visita muy recomendable tanto para los apasionados del motor como para quienes deseen conocer otra faceta de la historia de la ciudad.

15 lugares que ver en Turín Fiat Lingotto

Parque del Valentino

El Parque del Valentino es el gran pulmón verde de Turín y uno de los lugares más agradables para pasear junto al río Po. Historia, naturaleza y algunas de las atracciones más curiosas de la ciudad se dan cita en este inmenso espacio.

Situado a orillas del río Po, el Parque del Valentino se extiende a lo largo de más de 40 hectáreas en pleno corazón de Turín. Se encuentra a poco más de un kilómetro de la Estación de Porta Nuova, siguiendo Corso Vittorio Emanuele II, o a unos minutos caminando desde la Piazza Vittorio Veneto.

Una de las mejores formas de acceder al parque es cruzando el Puente Umberto I, desde donde se obtienen unas magníficas vistas del Po, del propio parque y del Monte dei Cappuccini, situado en la orilla opuesta.

Aunque es un lugar perfecto para desconectar, correr o simplemente pasear bajo la sombra de sus árboles, el Parque del Valentino también alberga algunos de los lugares más interesantes que ver en Turín.

15 lguares que ver en Turín Parque del Valentino y Castello del Valentino en Turín
El Parque del Valentino combina naturaleza, historia y algunos de los rincones más sorprendentes de Turín.

Qué ver en el Parque del Valentino:

Castello del Valentino: una de las 22 Residencias Reales de la Casa de Saboya reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Aunque actualmente alberga la Facultad de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Turín y no suele visitarse por libre, sí es posible recorrer sus jardines y admirar su elegante fachada barroca.

El castillo comenzó a construirse en el siglo XVI y fue profundamente transformado en el siglo XVII por voluntad de Cristina de Francia, adoptando la refinada estética barroca francesa que todavía hoy lo caracteriza.

Borgo Medievale: probablemente el rincón más sorprendente del parque. Se trata de una recreación de una aldea medieval construida con motivo de la Exposición General Italiana de 1884. Aunque nació como una instalación temporal, su éxito fue tal que terminó convirtiéndose en uno de los símbolos del parque.

En el Borgo Medievale es posible pasear entre calles empedradas, pequeñas plazas, talleres artesanales, casas inspiradas en edificios reales del Piamonte y una impresionante fortaleza conocida como la Rocca Medievale, a la que se accede atravesando un puente levadizo.

Fontana dei Dodici Mesi: una elegante fuente monumental de finales del siglo XIX decorada con esculturas alegóricas que representan los doce meses del año. Es uno de los lugares más fotogénicos del parque.

Monumentos y esculturas: entre ellos destaca la estatua dedicada a Emanuele Filiberto de Saboya, una de las figuras más importantes de la historia de la dinastía saboyana.

Nosotros disfrutamos especialmente recorriendo el Borgo Medievale. Aunque sabíamos que se trataba de una recreación, el cuidado con el que fue construido hace que realmente parezca un pequeño pueblo sacado directamente de la Edad Media.

Además, el parque ofrece amplias avenidas arboladas, jardines, bancos con vistas al Po y zonas ideales para hacer una pausa durante la visita a la ciudad. Es un lugar muy frecuentado tanto por turistas como por los propios turineses.

Información práctica para visitar el Parque del Valentino

Ubicación: a orillas del río Po, entre Corso Vittorio Emanuele II y Corso Massimo d'Azeglio.

Acceso: gratuito y abierto durante todo el año.

Cómo llegar: caminando desde Porta Nuova o Piazza Vittorio Veneto, en autobús o en bicicleta.

Tiempo recomendado: entre 1 y 2 horas si queréis recorrer tranquilamente el parque y visitar el Borgo Medievale.

Consejo: si visitáis el parque al atardecer, podréis disfrutar de unas bonitas vistas del río Po y del Monte de los Capuchinos con una luz especialmente agradable para la fotografía.

Por la variedad de atractivos que reúne, el Parque del Valentino es mucho más que un espacio verde. Es un lugar donde se mezclan naturaleza, arquitectura, historia y ocio, convirtiéndose en una visita muy recomendable dentro de esta lista de los 15 lugares que ver en Turín.

Vía Roma y las galerías históricas de Turín

La Vía Roma es una de las calles más elegantes de Turín. Sus soportales, sus boutiques y las galerías históricas que la rodean reflejan a la perfección el carácter refinado y aristocrático de la capital del Piamonte.

La Vía Roma es una de las principales arterias de Turín y una visita imprescindible para quienes quieran conocer la faceta más sofisticada de la ciudad. Une la Piazza Carlo Felice, situada frente a la Estación de Porta Nuova, con la elegante Piazza San Carlo, continuando posteriormente hacia Piazza Castello.

A lo largo de su recorrido, la calle se encuentra flanqueada por los característicos pórticos turineses, que permiten pasear protegidos tanto del sol como de la lluvia. En ellos se alternan tiendas de lujo, cafeterías históricas y algunos de los comercios más emblemáticos de la ciudad.

Lo que más nos llamó la atención fue la extraordinaria sensación de orden y simetría que transmite. Todo parece cuidadosamente diseñado para crear una imagen de armonía urbana, una característica muy presente en Turín.

Vía Roma de Turín con sus soportales
Vía Roma es una de las calles más elegantes de Turín y el mejor ejemplo del urbanismo ordenado y monumental de la ciudad.

Si recorréis esta zona, os recomendamos dedicar tiempo a descubrir las galerías históricas que se esconden en sus alrededores. Más allá de ser simples pasajes comerciales, son auténticas joyas arquitectónicas que forman parte de la identidad de Turín.

Entre ellas destaca la Galleria Subalpina, situada entre Piazza Castello y Piazza Carlo Alberto. Inaugurada en 1874, combina hierro, vidrio y mármol en un elegante espacio inspirado en las galerías comerciales europeas del siglo XIX.

Además de su belleza arquitectónica, en la Galleria Subalpina se encuentra uno de los cafés históricos más famosos de la ciudad, el Caffè Baratti & Milano, así como el histórico Cinema Romano, que continúa proyectando películas en la actualidad.

Galleria Subalpina de Turín
La Galleria Subalpina es uno de los espacios más elegantes de Turín y alberga uno de sus cafés históricos más famosos.

Muy cerca se encuentra otra de las galerías más destacadas de la ciudad: la Galería San Federico. Inaugurada en 1933, está considerada una de las tres grandes galerías de Turín, junto con la Subalpina y la Galería Umberto I.

Su diseño monumental mezcla elementos clásicos con influencias racionalistas propias de la primera mitad del siglo XX. La combinación de hierro, cristal y mármol permite que la luz natural inunde el espacio, creando un ambiente especialmente elegante.

En su interior se encuentra el histórico Cinema Lux, inaugurado en 1934 y todavía en funcionamiento, algo cada vez más difícil de encontrar en las grandes ciudades europeas.

Uno de los elementos más llamativos de esta galería es su espectacular cúpula de vidrio, situada en el punto donde convergen los distintos brazos del pasaje. Es un rincón perfecto para detenerse unos minutos y contemplar los detalles arquitectónicos.

Cúpula de vidrio de la Galería San Federico
La impresionante cúpula de cristal de la Galería San Federico es uno de los detalles arquitectónicos más bellos de Turín.

Consejos para recorrer Vía Roma

Inicio recomendado: desde la Estación de Porta Nuova, avanzando hacia Piazza San Carlo y Piazza Castello.

Tiempo recomendado: entre 45 minutos y 1 hora, especialmente si os detenéis en las galerías y en alguno de los cafés históricos.

Qué no perderse: los soportales, la Galleria Subalpina, la Galería San Federico y los escaparates de las tiendas históricas.

Mejor momento: al final de la tarde, cuando las luces de las galerías y los cafés comienzan a encenderse y la ciudad adquiere una atmósfera muy especial.

Más que una simple calle comercial, la Vía Roma es un reflejo del alma elegante y discreta de Turín. Pasear bajo sus soportales y descubrir las galerías que la rodean es una de las mejores maneras de comprender por qué esta ciudad es una de las grandes joyas desconocidas de Italia.

El Quadrilatero Romano

El Quadrilatero Romano es el barrio más antiguo de Turín y uno de los más animados de la ciudad. Sus calles siguen el trazado del antiguo campamento romano sobre el que nació Augusta Taurinorum hace más de dos mil años.

El Quadrilatero Romano es uno de esos lugares que nos sorprendió gratamente durante nuestra visita a Turín. Situado en pleno centro histórico, combina a la perfección historia, patrimonio y vida local. Durante el día invita a pasear sin rumbo entre callejuelas llenas de encanto y, al caer la tarde, se transforma en uno de los principales puntos de encuentro de los turineses.

Su nombre hace referencia al diseño rectangular de sus calles, heredado directamente del antiguo castrum romano fundado en el siglo I a.C. cuando Turín era conocida como Augusta Taurinorum. Todavía hoy es posible reconocer el característico trazado en cuadrícula típico de las ciudades romanas.

Caminar por el Quadrilatero Romano es hacerlo sobre más de dos mil años de historia, descubriendo rincones donde el pasado romano convive con cafeterías de moda, restaurantes tradicionales y pequeñas plazas llenas de ambiente.

Porta Palatina en el Quadrilatero Romano de Turín
La Porta Palatina es uno de los mejores ejemplos de puerta romana conservados en Italia y uno de los símbolos del Quadrilatero Romano.

Lugares imprescindibles en el Quadrilatero Romano:

Porta Palatina: una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad romana y uno de los ejemplos mejor conservados de arquitectura defensiva romana del norte de Italia. Sus dos torres y la fachada de ladrillo recuerdan la importancia estratégica de Augusta Taurinorum.

Santuario della Consolata: uno de los templos más queridos por los turineses. Popularmente conocido como "La Consolà", fue profundamente transformado en época barroca gracias a la intervención de Guarino Guarini y conserva la advocación mariana más antigua de la ciudad.

Además, el santuario alberga el campanario con la campana más grande del Piamonte y es un importante lugar de peregrinación para los habitantes de Turín.

Pero el Quadrilatero Romano no vive únicamente de su pasado. En sus calles también se organizan mercados al aire libre, eventos culturales y festivales que llenan el barrio de vida durante buena parte del año.

Nuestra recomendación es que os perdáis sin prisas por sus calles empedradas. Encontraréis pequeñas plazas, edificios históricos y rincones llenos de autenticidad que muestran una Turín más cercana y menos monumental que la de las grandes avenidas.

Calles y terrazas del Quadrilatero Romano en Turín
Las calles del Quadrilatero Romano son uno de los mejores lugares de Turín para disfrutar del aperitivo y de la gastronomía piamontesa, zona del Gaurdino Bottero.

Además, esta zona se ha convertido en uno de los grandes referentes gastronómicos de Turín. El barrio está repleto de bares, restaurantes y cafés históricos, entre ellos el célebre Caffè Al Bicerin, donde nació la bebida más emblemática de la ciudad.

Muy cerca del Giardino Bottero encontraréis algunos de los restaurantes que más nos gustaron durante nuestra estancia, como Piola da Cianci, famoso por sus platos tradicionales piamonteses y su excelente relación calidad-precio, o Pizzium, una magnífica opción para degustar auténtica pizza italiana.

El Quadrilatero Romano es también uno de los mejores lugares para sumergirse en la tradición turinesa del apericena, una costumbre muy arraigada que combina una bebida con una amplia selección de pequeños platos y aperitivos. Una forma perfecta de terminar el día mientras se disfruta del ambiente relajado de las terrazas.

Consejos para visitar el Quadrilatero Romano

Qué no perderse: la Porta Palatina, el Santuario della Consolata y las pequeñas plazas del barrio.

Mejor momento: durante la tarde y primeras horas de la noche, cuando comienza la tradición del aperitivo.

Dónde comer: en torno al Giardino Bottero encontraréis algunas de las mejores opciones gastronómicas del barrio.

Tiempo recomendado: entre 1 y 2 horas, aunque fácilmente podéis alargar la visita si decidís quedaros a cenar o disfrutar de una apericena.

Por su extraordinaria mezcla de historia romana, patrimonio barroco y ambiente contemporáneo, el Quadrilatero Romano es uno de los barrios con más personalidad de Turín y, sin duda, uno de los 15 lugares que ver en Turín que más os recomendamos.

Mercado Central de Turín (Porta Palazzo)

El Mercato di Porta Palazzo es el mercado al aire libre más grande de Europa y uno de los lugares donde mejor se aprecia el carácter multicultural y auténtico de Turín.

Ubicado en la Piazza della Repubblica, a escasos minutos de la Porta Palatina y del Quadrilatero Romano, el Mercado Central de Turín constituye una de las experiencias más genuinas que ofrece la ciudad.

Conocido popularmente como Porta Palazzo, este inmenso mercado ha sido durante generaciones el lugar donde los turineses realizan sus compras diarias. Pasear entre sus puestos es descubrir una Turín diferente, mucho más cotidiana, dinámica y multicultural.

La historia del mercado se remonta a la primera mitad del siglo XIX. Fue oficialmente reorganizado en 1835, durante el reinado de Carlos Alberto de Saboya, aunque la tradición comercial de esta zona es todavía más antigua.

Desde entonces, el mercado ha acompañado la evolución de la ciudad, adaptándose a los profundos cambios derivados de la industrialización y de las sucesivas oleadas migratorias que han enriquecido la vida cultural de Turín.

Puestos de frutas y verduras en Porta Palazzo
Porta Palazzo es uno de los mercados más grandes y animados de Europa, donde se mezclan tradición y multiculturalidad.

Hoy en día, recorrer el Mercato di Porta Palazzo supone sumergirse en un auténtico espectáculo de colores, aromas y sabores. Los comerciantes pregonan sus productos mientras vecinos y visitantes recorren los distintos espacios especializados que conforman el mercado.

Qué encontrar en Porta Palazzo:

Zona de productos frescos: frutas, verduras, carnes y pescados procedentes tanto del Piamonte como de otras regiones italianas. Es la parte más colorida y concurrida del mercado.

Mercato dell'Orologio: el histórico pabellón cubierto donde predominan los puestos especializados en carnes, quesos y otros productos gastronómicos de gran calidad.

Área gastronómica: ideal para degustar especialidades locales como los agnolotti, la tradicional bagna càuda o algunos de los mejores quesos del Piamonte.

Zona de ropa y artículos diversos: además de alimentación, también encontraréis puestos de ropa, complementos y objetos para el hogar.

Durante nuestra visita nos llamó especialmente la atención la enorme diversidad cultural que se respira en Porta Palazzo. A lo largo de sus calles conviven productos italianos tradicionales con especialidades procedentes de numerosos países, reflejando la riqueza multicultural de la Turín actual.

15 lugares que ver en Turín Mercato Centrale Torino
El Mercato dell'Orologio en el Mercado Central de Turín

Además del tradicional mercado al aire libre, muy cerca se encuentra el moderno Mercato Centrale Torino, inaugurado en 2019 en el edificio restaurado de la antigua Pescadería de Porta Palazzo. Este espacio reúne a numerosos artesanos gastronómicos y constituye una magnífica opción para comer o tomar algo tras recorrer los puestos tradicionales.

Si os gusta conocer la esencia de las ciudades a través de sus mercados, Porta Palazzo es una visita muy recomendable. Aquí podréis observar el día a día de los turineses y descubrir una faceta menos monumental, pero igual de interesante, de la ciudad.

Información práctica para visitar Porta Palazzo en 2026

Ubicación: Piazza della Repubblica, a pocos minutos del Quadrilatero Romano y de la Porta Palatina.

Horario orientativo: el mercado tradicional funciona de lunes a sábado, desde primera hora de la mañana hasta aproximadamente las 14:00 horas.

Mercato Centrale Torino: abre todos los días y mantiene horarios más amplios, especialmente en su zona gastronómica.

Qué probar: agnolotti, quesos piamonteses, embutidos locales y la tradicional bagna càuda.

Tiempo recomendado: entre 45 minutos y 1 hora y media, dependiendo de si también decidís quedaros a comer.

Consejo: acudid por la mañana para disfrutar del mercado en plena actividad y con la mayor variedad de productos.

Por su ambiente auténtico, por la calidad de sus productos y por representar la vida cotidiana de la ciudad más allá de sus grandes monumentos, el Mercado Central de Turín merece ocupar un lugar destacado entre los 15 lugares que ver en Turín.

Palacio de Carignano

El Palacio de Carignano es uno de los edificios más importantes de la historia de Italia. Su espectacular fachada barroca y el papel que desempeñó durante el proceso de unificación italiana lo convierten en una visita imprescindible en Turín.

Situado muy cerca de la Piazza Castello, el Palacio de Carignano fue construido en el siglo XVII como residencia de la rama de los Carignano, una línea secundaria de la poderosa Casa de Saboya.

Su diseño fue encargado al genial arquitecto Guarino Guarini, responsable también de otras grandes obras turinesas como la Capilla de la Sábana Santa o la Iglesia de San Lorenzo.

Lo primero que llama la atención es su impresionante fachada ondulante de ladrillo, una auténtica obra maestra del barroco piamontés. Sus curvas y contracurvas rompen con la rigidez arquitectónica habitual de la época y convierten al edificio en uno de los más originales de Turín.

Fachada barroca del Palacio de Carignano en Turín
La singular fachada curvilínea diseñada por Guarini convierte al Palacio de Carignano en uno de los edificios más reconocibles de Turín.

Sin embargo, la importancia del palacio va mucho más allá de su arquitectura. Entre sus muros se escribieron algunas de las páginas más relevantes de la historia contemporánea italiana.

En primer lugar, el edificio albergó el Parlamento Subalpino, institución política del Reino de Cerdeña. Posteriormente, entre 1861 y 1864, fue la sede del primer Parlamento del Reino de Italia, tras la proclamación de la unificación italiana.

Conviene recordar que Turín fue la primera capital de la Italia unificada, antes de que el gobierno se trasladara primero a Florencia y, posteriormente, a Roma.

Antigua cámara parlamentaria del Palacio de Carignano
La antigua cámara parlamentaria es uno de los espacios históricos más importantes del proceso de unificación italiana.

En la actualidad, el palacio alberga el Museo Nazionale del Risorgimento Italiano, considerado el museo más importante del país dedicado al Risorgimento, el movimiento que condujo a la unificación de Italia durante el siglo XIX.

Entre las numerosas piezas expuestas destacan documentos históricos, pinturas, uniformes, armas y objetos personales relacionados con los grandes protagonistas de esta etapa histórica.

Lo más interesante del Museo del Risorgimento:

La Cámara del Parlamento Subalpino: el espacio original donde se celebraron las sesiones parlamentarias que sentaron las bases del nuevo Estado italiano.

Giuseppe Garibaldi: considerado uno de los padres de la patria italiana y figura clave en las campañas militares del Risorgimento.

Conde de Cavour: el gran estratega político de la unificación y primer jefe de gobierno del Reino de Italia.

Vittorio Emanuele II: primer rey de la Italia unificada y miembro de la Casa de Saboya.

Salas del Museo Nacional del Risorgimento Italiano
El Museo del Risorgimento permite comprender cómo se forjó la unificación italiana durante el siglo XIX.

Nosotros visitamos este museo gracias a la Torino+Piemonte Card, ya que la entrada estaba incluida. Si tenéis previsto visitar varios museos de la ciudad, creemos que esta tarjeta puede compensar económicamente.

Información práctica para visitar el Palacio de Carignano en 2026

Ubicación: Via Accademia delle Scienze, 5, a pocos pasos de Piazza Castello.

Horario orientativo: de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. Los lunes suele permanecer cerrado.

Precio orientativo 2026: entrada general 12 €, reducida 6 € y entrada gratuita para determinados colectivos.

Torino+Piemonte Card: el acceso al Museo Nacional del Risorgimento suele estar incluido con esta tarjeta.

Tiempo recomendado: entre 1 y 2 horas, dependiendo del interés que tengáis por la historia italiana.

Consejo: aunque no entréis al museo, merece la pena acercarse para contemplar la extraordinaria fachada barroca diseñada por Guarini.

Por su extraordinario valor arquitectónico y por haber sido escenario de algunos de los acontecimientos más importantes de la historia contemporánea italiana, el Palacio de Carignano merece formar parte de cualquier itinerario por los 15 lugares que ver en Turín. Una visita que permite descubrir el lado más político y trascendental de la primera capital de Italia.

Santuario della Consolata

El Santuario della Consolata es uno de los lugares más queridos por los turineses. Dedicado a la patrona de la ciudad, combina siglos de historia, arte barroco y una profunda devoción popular.

Entre los lugares que más nos sorprendieron durante nuestra visita a Turín se encuentra el Santuario della Consolata, conocido cariñosamente por los habitantes de la ciudad como "La Consolà". Situado a pocos minutos del Quadrilatero Romano y del Mercado de Porta Palazzo, este templo constituye uno de los principales centros religiosos del Piamonte.

El santuario está dedicado a la Virgen María bajo la advocación de la Consolata o Consolatrice, patrona de Turín. Su festividad se celebra cada año el 20 de junio, fecha especialmente importante para muchos turineses.

La tradición vincula el origen del santuario a una antigua imagen paleocristiana de la Virgen que desapareció durante siglos y que, según la leyenda, fue redescubierta milagrosamente en la Edad Media. La imagen original se perdió con el paso del tiempo, aunque actualmente el santuario conserva una valiosa réplica del siglo XV.

Interior del Santuario della Consolata de Turín
El Santuario della Consolata es uno de los templos más venerados de Turín y uno de los mejores ejemplos del barroco piamontés.

Incluso quienes no son creyentes suelen quedar fascinados por la belleza arquitectónica del edificio. El aspecto actual del santuario es fruto de varias ampliaciones y reformas realizadas a lo largo de los siglos, aunque la transformación más importante tuvo lugar entre 1678 y 1704.

El encargado de este ambicioso proyecto fue el gran arquitecto Guarino Guarini, responsable también de otras obras maestras turinesas como la Capilla de la Sábana Santa o la Iglesia de San Lorenzo.

El resultado fue una sorprendente planta elíptica, poco habitual en la arquitectura religiosa de la época, que dota al templo de una gran sensación de movimiento y armonía.

Especialmente impresionante resulta el presbiterio, diseñado décadas más tarde por Filippo Juvarra hacia 1729. La combinación del genio arquitectónico de Guarini y Juvarra convierte a este santuario en una de las joyas del barroco italiano.

Fachada del Santuario della Consolata y Caffè Al Bicerin
Tras la visita al santuario, nada mejor que degustar un auténtico bicerin en el histórico Caffè Al Bicerin, que se encuentra frente a la fachada.

Además de su interés artístico y religioso, la ubicación del santuario lo convierte en una parada perfecta dentro de cualquier recorrido por el centro histórico de Turín.

Justo enfrente se encuentra el célebre Caffè Al Bicerin, donde nació la bebida más emblemática de la ciudad: el bicerin, elaborado con café, chocolate y crema de leche. Después de la visita, creemos que es una experiencia casi obligatoria sentarse en este histórico café y degustar la receta original.

Muy cerca también se localizan el Mercado de Porta Palazzo y las calles del Quadrilatero Romano, repletas de restaurantes y trattorias donde probar algunas de las especialidades más representativas de la gastronomía piamontesa.

Información práctica para visitar la Consolata en 2026

Ubicación: Piazza della Consolata, muy cerca del Quadrilatero Romano.

Precio: la entrada al santuario es gratuita.

Horario orientativo: suele abrir todos los días desde primera hora de la mañana hasta última hora de la tarde, aunque puede variar en función de las celebraciones litúrgicas.

Tiempo recomendado: entre 20 y 30 minutos para admirar tranquilamente el interior del templo.

Consejo: aprovechad la visita para probar el bicerin en el histórico Caffè Al Bicerin o continuar el recorrido hacia Porta Palazzo.

Por su belleza barroca, por la devoción que despierta entre los turineses y por formar parte de la historia más íntima de la ciudad, el Santuario della Consolata merece ocupar un lugar destacado entre los 15 lugares que ver en Turín. Un rincón lleno de arte, espiritualidad y tradición en pleno corazón de la primera capital de Italia.

Qué ver en los alrededores de Turín

Si disponéis de varios días en Turín, merece mucho la pena explorar algunos de los lugares situados en sus alrededores. Desde impresionantes basílicas con vistas a los Alpes hasta monasterios que inspiraron novelas históricas, estas excursiones complementan perfectamente cualquier visita a la primera capital de Italia.

Basílica de Superga

Situada sobre una colina a unos 672 metros de altitud, la Basílica de Superga domina el horizonte de Turín desde unos nueve kilómetros del centro histórico. Además de su importancia religiosa y arquitectónica, ofrece algunas de las mejores vistas de la ciudad y, en los días despejados, de los Alpes.

Su construcción está ligada a uno de los episodios más importantes de la historia piamontesa. En 1706, durante el asedio franco-español a Turín en el contexto de la Guerra de Sucesión Española, el duque Víctor Amadeo II de Saboya prometió levantar un santuario dedicado a la Virgen si lograba derrotar a las tropas invasoras. Tras la victoria, cumplió su promesa y encargó el proyecto al arquitecto Filippo Juvarra.

Basílica de Superga y vistas sobre Turín
La Basílica de Superga ofrece unas espectaculares vistas sobre Turín y los Alpes.

Las obras comenzaron en 1717 y concluyeron en 1731, dando lugar a uno de los edificios barrocos más emblemáticos del Piamonte. En su interior destacan las Tumbas Reales de los Saboya, mientras que desde la cúpula se obtienen unas vistas excepcionales.

Nosotros subimos utilizando el histórico tranvía dentado Sassi-Superga, inaugurado en 1884 y todavía en funcionamiento. El recorrido parte desde la estación de Sassi, próxima a Piazza Modena, y salva cerca de 400 metros de desnivel en unos 18 minutos.

Tranvía a la Basílica de Superga
El Tranvía histórico a la Basílica de Superga

Información práctica de Superga (2026)

Cómo llegar: tranvía 15 hasta Sassi + cremallera Sassi-Superga; autobús 79; coche particular.

Precio del tren cremallera: tarifas reducidas con la Torino+Piemonte Card. Consultar precios actualizados en la web oficial de GTT.

Qué visitar: Basílica, Apartamentos Reales, Tumbas de los Saboya y subida a la cúpula.

La Basílica de Superga está también ligada a uno de los episodios más trágicos del deporte italiano. El 4 de mayo de 1949, el avión que transportaba al legendario equipo del Grande Torino se estrelló contra el muro posterior de la basílica, causando la muerte de todos sus ocupantes. El impacto emocional fue enorme y todavía hoy el lugar se ha convertido en un espacio de homenaje para los aficionados del Torino FC.

Sacra di San Michele

Si hay una excursión pendiente que nos llevamos de Turín, esa es sin duda la Sacra di San Michele. Este impresionante monasterio fortificado se levanta sobre el monte Pirchiriano, a unos 40 kilómetros de Turín, dominando el Valle de Susa desde una posición espectacular.

La tradición sostiene que fue una de las fuentes de inspiración para que Umberto Eco escribiera la célebre novela "El nombre de la rosa". Sea cierta o no esta relación, basta contemplar la silueta del monasterio para comprender por qué su atmósfera resulta tan evocadora.

Sacra di San Michele en el Piamonte
La Sacra di San Michele es uno de los monasterios más impresionantes del norte de Italia y una de nuestras excursiones pendientes.

Construida entre los siglos X y XII, la Sacra di San Michele es considerada uno de los grandes símbolos del Piamonte. Su monumental Escalera de los Muertos, la iglesia abacial y las panorámicas sobre los Alpes convierten la visita en una experiencia única.

Desafortunadamente, nosotros no pudimos incluirla en nuestro itinerario por falta de tiempo, pero la dejamos anotada como una prioridad para nuestra próxima visita a Turín.

Otras excursiones recomendadas desde Turín

Además de Superga y la Sacra di San Michele, merece la pena descubrir la llamada "Corona de Delicias", formada por las antiguas residencias reales de la Casa de Saboya.

Entre ellas destacan el Palacio de Venaria Reale, el Castillo de Rivoli, el Castillo de Agliè, el Castillo de Moncalieri o el Castillo de Racconigi.

Y, por supuesto, para los amantes del fútbol siempre quedará pendiente una visita al Allianz Stadium, casa de la Juventus.

Como suele ocurrir en los viajes, es imposible verlo todo. En nuestro caso, estas excursiones se han convertido en la excusa perfecta para regresar algún día a Turín y seguir descubriendo los tesoros que esconde la región del Piamonte. 😉

15 lugares que ver en Turín Basílica de Superga

Consejos para visitar Turín

Turín es una ciudad mucho más completa de lo que parece a primera vista. Museos de primer nivel, plazas elegantes, cafés históricos, miradores, palacios reales y excursiones cercanas hacen que convenga organizar bien los días para aprovechar la visita.

Cuántos días necesito para visitar Turín

En nuestra última visita estuvimos tres días y medio, con tres noches en la ciudad, y aun así no nos dio tiempo a ver todo lo que nos habría gustado, como por ejemplo la Sacra di San Michele.

Para conocer lo esencial de Turín creemos que con dos días bien aprovechados se puede hacer una buena ruta: recorrer el casco histórico y el Quadrilatero Romano, entrar en la Catedral para ver dónde se custodia la Sábana Santa, visitar las principales plazas y galerías, descubrir el Museo Egipcio o el Palacio Real, subir a la Mole Antonelliana y disfrutar de alguno de sus cafés históricos.

Si solo disponéis de un día en Turín, salvo que seáis unos apasionados del mundo egipcio y los museos, os recomendamos centraros en el exterior monumental de la ciudad: Piazza Castello, Piazza San Carlo, Piazza Vittorio Veneto, el Quadrilatero Romano, la Catedral de San Juan, el Monte dei Cappuccini y la Mole Antonelliana.

Días disponibles Qué recomendamos hacer
1 día Plazas principales, Catedral, Quadrilatero Romano, Mole Antonelliana por fuera, Monte dei Cappuccini y un café histórico.
2 días Añadir Museo Egipcio o Palacio Real, subida a la Mole, cafés históricos y paseo por el Parque del Valentino.
3 días o más Incluir MAUTO, Superga, Sacra di San Michele, Venaria Reale u otras residencias saboyanas.

Torino+Piemonte Card

La Torino+Piemonte Card es una de las tarjetas turísticas que más prácticas nos ha parecido de todas las que hemos utilizado. Permite acceder a numerosos museos, palacios, castillos y residencias reales de Turín y del Piamonte, además de ofrecer descuentos en varios servicios turísticos.

Una de sus ventajas más interesantes es que la tarjeta de adulto incluye también a un menor de 12 años acompañante en los principales museos y atracciones participantes. Esto la convierte en una opción especialmente atractiva si viajáis en familia.

Precios orientativos 2026

24 horas: 29,90 €.

48 horas: 39,90 €.

72 horas: 45,90 €.

120 horas: 52,90 €.

La tarjeta de 24 horas permite un máximo de 3 entradas a museos del circuito incluido.

¿Qué se puede visitar con la Torino+Piemonte Card?

Entre las atracciones más interesantes incluidas habitualmente se encuentran los Museos Reales, el Museo Egipcio, el Museo Nacional del Automóvil, el Museo Nacional del Cine, el Palacio Madama o la Reggia di Venaria, entre otros muchos espacios.

Además, la tarjeta ofrece descuentos en servicios turísticos como el ascensor panorámico de la Mole Antonelliana, el tren cremallera Sassi-Superga, el Venaria Express, el autobús turístico City Sightseeing Torino y otros servicios de la ciudad.

Para consultar el listado completo de atracciones, precios vigentes y condiciones, os dejamos el enlace a la web oficial de la Torino+Piemonte Card.

Cómo funciona la Torino+Piemonte Card

Lo más cómodo es comprarla online en la web oficial de turismo de Turín y llevarla descargada en el móvil. También podéis imprimirla, aunque en nuestro caso nos pareció mucho más práctico utilizar el código QR desde el teléfono.

La tarjeta se activa con la primera lectura del código QR, por lo que no empieza a contar desde el momento de la compra, sino desde el primer uso. A partir de ahí, será válida durante 24, 48, 72 o 120 horas consecutivas, según la modalidad elegida.

En muchos museos es recomendable reservar previamente la franja horaria, especialmente en fines de semana, festivos y temporada alta. Aunque la tarjeta incluya la entrada, algunos monumentos pueden exigir reserva previa.

Nuestro consejo

Si vais a visitar varios museos importantes, como el Museo Egipcio, los Museos Reales, el MAUTO o el Museo Nacional del Cine, la tarjeta suele compensar bastante.

¿Vale la pena la Torino+Piemonte Card?

En nuestra opinión, sí merece la pena, especialmente si vais a estar al menos dos o tres días en Turín y tenéis pensado entrar en varios museos. El precio medio de los grandes museos de la ciudad ronda fácilmente los 15-18 €, por lo que la tarjeta se amortiza con relativa facilidad.

Además, si viajáis con niños menores de 12 años, el ahorro puede ser aún mayor, ya que muchas entradas están incluidas con la tarjeta del adulto acompañante.

Eso sí, no la compraríamos para un viaje muy relajado en el que solo queráis pasear por la ciudad, tomar cafés históricos y ver los monumentos desde fuera. En ese caso, Turín también se disfruta muchísimo sin necesidad de entrar en todos sus museos.

En resumen, para una primera visita a Turín, nuestra recomendación sería dedicarle al menos dos días completos. Si podéis añadir un tercer día, mucho mejor, porque os permitirá disfrutar la ciudad con más calma y hacer alguna excursión cercana. Y si vais a entrar en varios museos, la Torino+Piemonte Card puede convertirse en una gran aliada para ahorrar tiempo y dinero.

Dónde comer en Turín

Turín es una ciudad ideal para los amantes de la buena mesa. Desde las tradicionales piole piamontesas hasta modernas pizzerías napolitanas o locales especializados en originales patatas rellenas, la oferta gastronómica es tan variada como deliciosa. Estos son tres de los restaurantes que probamos y que os recomendamos por su excelente relación calidad/precio.

Piola da Cianci

Muy próxima a la Catedral de San Juan, concretamente en Largo IV Marzo, se encuentra Piola da Cianci, una de las piole más populares de Turín. El término piola podría traducirse como taberna u hostería tradicional piamontesa, y este local conserva perfectamente ese espíritu desenfadado y auténtico.

Es un restaurante muy concurrido, especialmente a la hora de comer y cenar. No aceptan reservas telefónicas ni online, únicamente de forma presencial, por lo que os recomendamos acudir temprano si queréis conseguir mesa.

Nos conquistó por su excelente relación calidad/precio. Los menús cambian a lo largo de la semana y permiten degustar platos típicos piamonteses a precios muy razonables. Además, los postres caseros son una auténtica tentación.

Interior o platos de Piola da Cianci en Turín
Piola da Cianci es una de las mejores opciones para probar cocina piamontesa tradicional a buen precio, en la foto plato de Vitello Tonnato o Vitel Toné.

Información práctica (2026)

Ubicación: Largo IV Marzo, Turín.

Especialidad: cocina tradicional piamontesa.

Consejo: id pronto para evitar largas esperas.

Pizzium

Pizzium es una cadena especializada en auténtica pizza napolitana que cuenta con varios establecimientos repartidos por Italia. Nosotros visitamos el local de Via Tasso, situado muy cerca del Quadrilatero Romano y de Piola da Cianci.

El ambiente es animado y suele estar muy concurrido, pero el servicio es rápido y eficiente. Las pizzas destacan por sus masas ligeras y bordes esponjosos, elaboradas siguiendo la tradición napolitana.

Su excelente relación calidad/precio y la variedad de combinaciones hacen que sea una apuesta segura para quienes quieran disfrutar de una buena pizza durante su estancia en Turín.

Pizza napolitana en Pizzium Turín
Las pizzas de Pizzium destacan por su masa ligera y la calidad de sus ingredientes.

Información práctica (2026)

Ubicación: Via Tasso, 5.

Especialidad: pizzas napolitanas.

Consejo: ideal para una comida informal tras recorrer el Quadrilatero Romano.

Poormanger

Si buscáis una propuesta diferente, Poormanger es una opción muy recomendable. Nosotros visitamos el establecimiento situado en Via Conte Verde, 7, a apenas cinco minutos caminando de Piazza Castello.

Este restaurante ha conseguido hacerse un hueco entre los favoritos de los turineses gracias a una idea tan sencilla como original: convertir la patata asada rellena en la auténtica protagonista del menú.

Podréis encontrar combinaciones con embutidos, verduras, quesos, carne o pescado, además de ensaladas, tablas de quesos y algunos platos típicos del Piamonte. Todo ello en un ambiente moderno y desenfadado.

Su popularidad hace que el local suela estar lleno, por lo que también es recomendable acudir con cierta antelación, especialmente durante el fin de semana.

Patatas rellenas de Poormanger Turín
Las originales patatas rellenas de Poormanger se han convertido en uno de los platos más populares de Turín.

Información práctica (2026)

Ubicación: Via Conte Verde, 7.

Especialidad: patatas rellenas y aperitivos.

Consejo: perfecto para familias y para quienes buscan una alternativa económica y diferente.

Como habréis podido comprobar, la gastronomía turinesa va mucho más allá del famoso bicerin o de sus cafés históricos. Ya sea degustando cocina tradicional piamontesa, disfrutando de una auténtica pizza napolitana o descubriendo propuestas más originales, comer bien en Turín es sencillo y, además, suele resultar bastante asequible. Nosotros repetiríamos sin dudarlo en cualquiera de estos tres restaurantes.

Dónde alojarse en Turín

Si buscáis un hotel bien ubicado, cómodo y con una excelente relación calidad/precio, nuestra recomendación en Turín es el Starhotels Majestic. Su localización, junto a la estación de Porta Nuova y a pocos pasos del centro histórico, lo convierte en una opción ideal para descubrir la ciudad.

Durante nuestra última estancia en Turín nos alojamos en el Starhotels Majestic, un elegante hotel de cuatro estrellas situado prácticamente al lado de la Estación de Torino Porta Nuova.

La ubicación fue, sin duda, uno de sus grandes puntos fuertes. A escasos metros comienza la Vía Roma, una de las calles más bonitas y elegantes de Turín, famosa por sus soportales y sus tiendas. Paseando tranquilamente por ella llegaréis en menos de diez minutos a lugares tan emblemáticos como la Piazza San Carlo, la Piazza Castello, el Museo Egipcio o el Palacio Real.

Starhotels Majestic de Turín
El Starhotels Majestic destaca por su excelente ubicación, junto a Porta Nuova y a pocos minutos caminando del centro histórico de Turín.

Otro aspecto que nos gustó especialmente fue la amplitud de la habitación. Viajábamos dos adultos y un niño y nos encontramos con una estancia espaciosa, luminosa y muy confortable. Además, estaba impecablemente limpia y contaba con detalles muy prácticos como cafetera y hervidor de agua, algo que siempre se agradece tras una larga jornada de visitas.

El trato recibido por parte del personal fue excelente durante toda la estancia. Tanto en recepción como en el desayuno nos atendieron con amabilidad y profesionalidad, contribuyendo a que nuestra experiencia fuera todavía más agradable.

En cuanto al desayuno, ofrecía una buena variedad de productos dulces y salados, ideal para comenzar el día con energía antes de recorrer los numerosos atractivos turísticos de la ciudad.

Lo que más nos gustó del Starhotels Majestic

  • Ubicación excelente: junto a Porta Nuova y a menos de 10 minutos del centro histórico.
  • Habitaciones amplias: especialmente adecuadas para familias con niños.
  • Buen desayuno: variado y de calidad.
  • Personal atento: siempre dispuesto a ayudar.
  • Perfecto para viajar en tren: al estar situado junto a la principal estación ferroviaria de la ciudad.

Además, si llegáis a Turín en tren, como fue nuestro caso, la comodidad es absoluta. Al salir de la estación apenas tendréis que caminar unos minutos para llegar al hotel, algo especialmente práctico cuando se viaja con equipaje o con niños.

En nuestro viaje pagamos aproximadamente 125 € por noche para tres personas en pleno mes de agosto. Evidentemente, los precios pueden variar según la temporada y la antelación con la que reservéis, pero creemos que sigue manteniendo una magnífica relación calidad/precio dentro de la oferta hotelera de Turín.

Por todo ello, si buscáis un alojamiento bien comunicado, cómodo y con una ubicación privilegiada para descubrir Turín a pie, el Starhotels Majestic nos parece una de las opciones más recomendables para alojarse en la ciudad.

Mapa de los 15 lugares que ver Turín

15 lugares que ver en Turín
15 lugares que ver en Turín
15 lugares que ver en Turín

2 comentarios en «15 lugares que ver en Turín»

    • Primero, muchas gracias por pasarte y comentar Federico! 😉 La verdad no hemos visto ese programa, pero si es cierto que en relación con las momias hay muchas «leyendas» de movimientos y gente que se desmaya en su presencia, en el Museo Egipcio de Turín no tuvimos ninguna sensación paranormal 😃 (tampoco en el Museo Egipcio del Cairo, y ahí sería más «fácil»), dificil también de apreciar en un lugar que visita tanta gente, pero te agradecemos el comentario e intentaremos ver ese programa de Cuarto Milenio, nos ha picado la curiosidad con tu comentario. Saludos! 🙋‍♂️🙋‍♀️

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